Proyecto Patrimonio - 2008 | index | Leonardo Valencia | Augusto Rodríguez | Autores |

 

 

 

 

El síndrome de Falcón: un libro de ensayos imprescindible

Por Augusto Rodríguez

 

1

Acaba de ser publicado el libro de ensayos El síndrome de Falcón (Paradiso Editores, 2008) del escritor Leonardo Valencia (Guayaquil, 1969). Después de leer y releer este nuevo libro de este escritor guayaquileño que reside en Barcelona, España, se me vienen varias imágenes que trataré de dilucidar de la mejor manera posible. Para empezar quiero afirmar que es fundamental para la literatura ecuatoriana que se publiquen más libros de ensayos. Si revisamos las estadísticas veremos que es poco lo que se publica en el Ecuador en este género literario. Y sobre todo es importante que este tipo de libros sean narrados con sencillez, con dirección amplia y múltiple, con un lenguaje entendible para la gran mayoría de lectores. Pienso que es uno de los méritos de este libro, que es escrito como si fuera parte de una estructura narrativa que se acerca al cuento (la habilidad de narrar de Valencia se demuestra una vez más en este libro).


2

El síndrome de Falcón es, sin duda, una fiesta de la escritura pero sobre todo de la lectura. Adentrarse en este libro es volver a un inicio. A un punto de partida que pocas veces volvemos: nuestra memoria y nuestros recuerdos de infancia. ¿Qué lector no ha gozado con las novelas del peruano-español Vargas Llosa? ¿Con la imaginación de Julio Cortázar? ¿Con la poesía de Juarroz? ¿Con la brevedad y la calidad del argentino Aira? ¿La trascendencia poética del peruano Westphalen? ¿Con la voz lírica de Adonis? ¿Con las novelas indescifrables del español Enrique Vila-Matas? Pues sí, la primera parte “Sobre escritores” de este libro de ensayos está dedicado a las obras fundacionales de estos y otros autores universales, con una gran suspicacia y talento. Por mi evidente inclinación a la poesía, personalmente he disfrutado mucho de los ensayos y mini-entrevistas a Juarroz o a Adonis. Estoy seguro que cada lector, dependiendo de sus gustos personales y de su propia mirada del mundo en estos mundos, decidirán que es lo más les gusta, aprecian y disfrutan.


3

En la segunda parte del libro podríamos afirmar que aquí se encuentra, para nosotros, el corazón del libro. Y digo esto no solo porque en esta sección del libro se refiera exclusivamente a  la “literatura ecuatoriana”, ni porque lleve uno de los ensayos el título que da a este libro, sino que en estos cinco ensayos denominados: El síndrome de Falcón, ¿Cuánta patria necesita un novelista?, Hay un escritor escondido en la acuarela, Elogio y paradoja de la frontera y Nunca me fui con tu nombre por la tierra; podríamos afirmar que están los ensayos más polémicos. Los que merecen mayor lectura y relectura. El síndrome de Falcón anda suelto y está exterminando a los escritores ecuatorianos hasta volverlos polvo. Ya lo afirma Valencia en este ensayo, hay que tener mucho cuidado. Sobre todo ahora que se vive el triunfo eufórico de la izquierda, liderada por el economista Rafael Correa.


4

Repito lo que afirmo: los artículos más polémicos están en la sección “literatura ecuatoriana”. Los llamados a cuestionar la imaginación de nuestra literatura y de nuestros escritores. Los ensayos llamados a remecer las cimientes de tanta falsa comodidad y petulancia. Tanta arrogancia y tanta miopía. Ya es hora de que se lave casa adentro la suciedad de nuestra literatura. Aquí los escritores creen que la cosa es fácil: escribir, publicar un par de libros y tener bonitas reseñas en los escasos diarios de poder. Por eso nadie nos conoce afuera. Por eso vivimos de las becas, de los acomodos en el ministerio o en el poder, de los tallercitos, de los cuentos chinos, de los privilegios a dedo, de los proyectitos, de los sueños frustrados de muchos y del ego que llena de pus la herida que no para de sangrar.


5

El mismo Valencia afirmó en una entrevista a diario El Universo: “La novela ecuatoriana lleva intentando superar el síndrome de Falcón desde la década del sesenta. Todas las tensiones de la narrativa de esa década y de las siguientes se manifiesta porque los escritores reconocieron la necesidad de una superación en la escritura, de un mayor acabado, pero con la mala conciencia de que eso significa no cumplir un papel militante y político. Eso ya no pesa en las generaciones de escritores que han complicado en los últimos 20 años, aunque no faltan siempre los demagógicos de turno que, como decía Kundera, por su falta de talento quieren vengarse de la literatura utilizándola como herramienta para reivindicar la patria o nociones ramplonas y efectistas, incluso exóticas, de lo ecuatoriano y de una identidad más bien demagógica…pero los que tienen bien asumida su vocación serán siempre críticos y nada acomodaticios”.


6

En el centro del vacío hay otra fiesta: Muy bien podríamos afirmar que los versos del poeta argentino Roberto Juarroz de algún modo encierran el interior de este libro de ensayos de Leonardo Valencia; ya que este síndrome de Falcón es una gran fiesta de imágenes y de escritores escribiendo sobre otros escritores. Este libro nos da ciertas pautas y espejos para movilizarnos en el laberinto de la literatura universal. Pienso que la buena literatura es y debe ser una fiesta.


7

En la tercera parte de este libro nos adentro en el laboratorio creativo de Leonardo Valencia. Aquí podemos explorar ampliamente su literatura. Sus inicios. Volver a revisar su primer libro de cuentos progresivo La luna nómada. Y darnos cuenta que en la progresión de este libro se haya lo que el editor ecuatoriano Xavier Michelena manifiesta como “la matriz de las novelas” de este escritor guayaquileño. Pues al parecer este libro abrió la ruta de lo que sería posteriormente las novelas El desterrado y El libro flotante de Caytran Dölphin. Una ruta que nosotros como lectores debemos seguir para descifrar la literatura de este escritor.


8

Posteriormente podemos navegar en la literatura flotante de Caytran Dölphin. El propio autor nos confiesa: “Este libro está articulado sobre el principio de que un narrador, Iván Romano, comenta los fragmentos de un libro, Estuario, escrito por Caytran Dölphin, y del que aparentemente sólo queda un ejemplar, el que posee el mismo Iván Romano…para dar otro sesgo a la potencialidad ficcional, Caytran Dölhin está desaparecido y como han muerto algunos de los protagonistas que podrían dar cuenta de las referencias que aporta la versión interpretativa de Romano, no se puede corroborar o refutar lo que plantea el narrador…con la web www.libroflotante.net, el lector, además de configurar mentalmente los vacíos ficcionales de una novela, como lo hace siempre, ahora puede tener la oportunidad de insertarse en el mundo de ficción y escribir su parte”. Finalmente Valencia nos reafirma: “La palabra es una exiliada que se reescribe siempre, una escritura flotante”.


9

En el epílogo de este libro podemos leer una seria de fragmentos para un adiós a la novela. Cito los dos últimos fragmentos: -No hay que quedarse en la orilla de la novela. Hay que surcar las aguas en todas las direcciones, escuchar al viejo océano, retar a la legibilidad, activar la herencia paralela que en nuestra lengua ha explorado formas más allá de la herencia de las crónicas. –Escribir desde la fuente hacia el mar abierto.


10

Definitivamente El síndrome de Falcón de Leonardo Valencia es un libro de ensayos imprescindible. Es un libro para ser leído y releído. Para el debate, para la crítica y para el pensamiento. Para tomar posiciones definidas. Ya es hora de que la literatura ecuatoriana sea leída y desentrañada profundamente y de que el debate con argumentos y con inteligencia se instalé en el país.


 


 

Proyecto Patrimonio— Año 2008 
A Página Principal
| A Archivo Leonardo Valencia | A Archivo Augusto Rodríguez | A Archivo de Autores |

www.letras.mysite.com: Página chilena al servicio de la cultura
dirigida por Luis Martinez Solorza
e-mail: letras.s5.com@gmail.com
El síndrome de Falcón: un libro de ensayos imprescindible.
Por Augusto Rodríguez.