Bienaventurado el hombre
Salmo 1
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mitines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espia a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios ni cree en sus slogans
. . . . . Será como un árbol plantado junto a una fuente
Óyeme porque te invoco
Salmo 4
Óyeme porque te invoco Dios de mi inocencia
Tú me libertarás del campo de concentración
¿Hasta cuándo los líderes seréis insensatos?
¿Hasta cuándo dejaréis de hablar con slogans
y de decir pura propaganda?
Son muchos los que dicen:
. . . . . . . ¿quién nos librará de sus armas atómicas?
Haz brillar Señor tu faz serena
sobre las Bombas
Tú le diste a mi corazón una alegría
mayor que la del vino que beben en sus fiestas
Apenas me acuesto estoy dormido
y no tengo pesadillas ni insomnio
y no veo los espectros de mis víctimas
No necesito Nembutales
. . . . . . . porque tú Señor me das seguridad
Escucha mi protesta
Salmo 5
Escucha mis palabras oh Señor
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . Oye mis gemidos
Escucha mi protesta
Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores
ni partidario de su política
ni te influencia la propaganda
ni estás en sociedad con el gángster
No existe sinceridad en sus discursos
ni en sus declaraciones de prensa
Hablan de paz en sus discursos
mientras aumentan su producción de guerra
Hablan de paz en las Conferencias de Paz
y en secreto se preparan para la guerra
. . . . . . . . Sus radios mentirosos rugen toda la noche
Sus escritorios están llenos de planes criminales
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. y expedientes siniestros
Pero tú me salvarás de sus planes
Hablan con la boca de las ametralladoras
Sus lenguas relucientes
. . . . . . . . . son las bayonetas...
Líbrame Señor
Salmo 7
Líbrame Señor
de la S. S. de la N. K. V. D. de la F. B. I. de la G. N.
Líbrame de sus Consejos de Guerra
de la rabia de sus jueces y sus guardias
Tú eres quien juzga a las grandes potencias
Tú eres el juez que juzga a los Ministros de Justicia
y a las Cortes Supremas de Justicia
Defiéndeme Señor del proceso falso!
Defiende a los exilados y los deportados
los acusados de espionaje y de sabotaje
condenados a trabajos forzados
Las armas del Señor son más terribles
que las armas nucleares!
Los que purgan a otros serán a su vez purgados
Pero yo te cantaré a ti porque eres justo
te cantaré en mis salmos
. . . . . . . . . . . . .. .. . en mis poemas