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Guido Eytel

Por Ernesto González Barnert

 

 

 

Guido Eytel (Temuco, 1945) nos recuerda que la escritura es trabajo de artesanía, de sopesar lento, pulir con afán. Y que cuando uno asume el oficio con mayúsculas, es decir, del único modo  posible. Cuando uno toma consciencia en la escritura que es perder muchas cosas, pero la dignidad no. Es cuando nos percatamos que Eytel no es un escritor que viene de vuelta es uno que nunca se ha ido y te invito a leerlo, escucharlo, responder aquí a nuestras preguntas de siempre.

- ¿Cómo llegaste a la propia escritura? ¿Qué detonó la pulsión por escribir y dar cuenta?
-
En un principio fue la lectura. Leía todo lo que leían los niños y jóvenes de mi época y algo más.  No recuerdo muy bien qué fue lo que me impulsó a escribir. Hoy digo – medio en broma, medio en serio - que fue para enamorar a las muchachas en flor. Claro, porque los otros amigos jugaban básquetbol, tocaban la guitarra, cantaban o bailaban y uno, el pobrecito, no tenía ninguna gracia. Agreguémosle algo parecido a una neurosis de adolescencia y ya estaba listo el almácigo.

- ¿Qué ha significado para ti escribir?
- Ha sido, para bien o para mal, mi modo de vida.

- ¿Para quién escribes?
- Para todos y para nadie, pero me gusta pensar que alguna vez un lector desconocido pueda sentir una pequeña vibración, un aleteo de pájaros, al leer algo mío.

- ¿Cuándo escribes necesitas algo a tu alrededor, alguna cosa, haces algo en particular, etc?
- Tengo que estar solo. La maldita procrastinación me obliga a hacer mil cosas antes de escribir la primera palabra. También juego solitario y que conste que no soy el único escritor que hace eso. Varios me han confesado en secreto  lo mismo, pero no voy a dar sus nombres.

- ¿Cómo es tu proceso escritural? ¿Cómo trabajas hasta concretar un poema o narración? ¿Es un proceso análogo?
- Antes me sentaba y escribía, casi como iluminado. Los años me han hecho un poco más responsable (o más lento) y tengo que pensarlo mucho antes de escribir. Tengo que confesar que  escribo muy mal pero corrijo bastante para que resulte algo decente. 

- ¿Es necesario que el escritor sea un hombre comprometido?
- Todos estamos comprometidos con algo, pero generalmente esta pregunta pareciera apuntar a si lo que uno escribe debe estar o no vinculado a las luchas políticas y sociales de la época. Yo soy militante, pero no me gusta la literatura “mensajera” y trato de no hacerla, pero en tiempos de la dictadura real no sentía ninguna vergüenza al escribir panfletos. Había que hacerlos.

- ¿Qué poetas, escritores, artistas o experiencias han marcado tu cocina literaria y también la propia vida?
-  Son tantos, casi todos los que he leído. Le debo a cada santo una vela y a cada poeta un verso. Empecé leyendo a los españoles, después llegaron los chilenos y después los franceses. Y los chinos y los persas y los peruanos y los argentinos y los nicaragüenses y los salvadoreños, en fin, la globalización poética me llegó mucho antes que la otra. Y es mucho mejor.

- ¿Qué me puedes decir de la literatura chilena contemporánea?  ¿Que autores destacas? ¿Qué me dices de tu promoción chilena?
- Me gusta la diversidad en todo y, por supuesto, también en la literatura. Me parece que esa diversidad existe hoy en la literatura chilena y es bueno que así sea. Lo que no me gusta  es que la disputa neoliberal por el mercado haya llegado a los escritores, que se pelean por un mercado mínimo que no influye para nada en la economía nacional. Y muy poco en la cultura nacional, que hoy se fabrica en los mall, en los shopping center y parece que en la televisión, que hace años que no veo. En cuanto a “mi” promoción, no me siento parte de ningún grupo o generación. Debe ser porque vivo tan lejos o porque no me gustan las patotas.

- ¿Qué opinión te merecen los talleres literarios?
- Ayudan - sobre todo si el que dirige los talleres es generoso y comparte sus trucos, sus tretas, sus descubrimientos- pero no aseguran nada.

- ¿De tu obra si tuvieses que elegir un poema o fragmento narrativo...cuál?
- No, por favor. Soy el peor crítico de mí mismo.

- ¿Qué libros nunca has podido terminar de leer?
- No valían la pena. Eran olvidables y fueron olvidados.

- ¿Cuál es para ti el gran libro olvidado de la poesía y también de la narrativa chilena?
- Yo sigo releyendo Recuerdos del pasado, de Pérez Rosales, pero hay varios otros. Te daría los títulos, pero se me han olvidado.

- ¿Cuál fue la última novela y el ultimo poemario que leíste?
- La presa, de Kenzaburo Oé y Demonio de la nada, de Andrés Morales.

- ¿Qué libro estás leyendo ahora?
- Ninguno. Las fiestas han sido largas y hay que descansar.

- ¿Cómo ves hoy por hoy la industria editorial? ¿Como autor qué soluciones le daría a este problema?
-  Los que llevan la manija en este país no quieren que los populares lean. La lectura crea conciencia y es liberadora. Entonces, hay que dejar los libros con el precio que están para que lean sólo los que tienen el billete y mantienen el sistema. Así que la solución es política, pero no se ve muy cercana.

- ¿Qué piensas de los Premios literarios?
- Los jurados siempre se equivocan. Lo bueno es cuando se equivocan a favor de uno.

- ¿Quién te gustaría que recibiera el Premio Nacional de Literatura?
- La lista es larga y la batalla muy encarnizada, así que prefiero guardar silencio y mirar como se agarran del moño los partidarios de unos y de otros.

- ¿Qué te parece este Chile ad portas del Bicentenario? ¿Su política cultural para con la Poesía?
- ¿Bicentenario ya? Doscientos años y seguimos siendo unos niños arrinconados por la cordillera y convencidos de que todo el mundo nos está mirando como ejemplo. Claro, ejemplo de desigualdad, de injusticia social, de tontería institucionalizada. Y lamentablemente las instituciones funcionan.
¿Política cultural? La política cultural en Chile hace tiempo que consiste en llenar formularios y participar en sorteos. ¡A la chuña la política cultural! Y así va a seguir siendo, con un gran “festival” como broche de oro. Y después, nada.

- ¿Qué palabras le dirías a alguien que está comenzando en esto de la poesía o escritura, alguien que ha decidido ser poeta?
- Piensa bien en lo que te estás metiendo, cabrito, cabrita.
Con esto uno llega a ser tan pobre que ni siquiera te publican en DICOM. 

- ¿Cuáles son los 10 libros que recomiendas leer?
- Nunca diez libros, no tengo top ten. Todo lo que llegue a las manos, todo lo que se pueda, y lo más variado posible.

- ¿Qué opinas de las nuevas formas de difusión literaria por Internet como revistas literarias, blogs, páginas sobre literatura?
- Me parece excelente. Hay de todo, como en botica, pero es cuestión de saber buscar. Yo leo mucho en Internet, aunque si es algo de más de tres páginas tengo que imprimirlo.

- ¿Qué cosa últimamente te quita el sueño?
- Aparte de la falta de previsión, de salud, de dinero para un sustento digno, yo diría que estoy bastante tranquilo. El alprazolam, que es muy barato, me ayuda a conciliar el sueño.

- ¿Qué te escandaliza?
- ¿A estas alturas del partido puede uno escandalizarse de algo?  Sí, por suerte.
Me escandaliza que haya gente que piense que las cosas están bien como están. Me escandaliza la distribución del ingreso en Chile. Me escandaliza el consumo desorbitado y el endeudamiento vicioso. En fin, me parece que hay bastantes razones para escandalizarse.

- Me gustaría que a ti mismo te hicieses una pregunta – que nadie más te ha hecho- y te la respondieras. Una que nadie ha tenido la gentileza de hacerla.
- Me gustaría que alguna vez alguien me preguntara por la delantera de Independiente de Avellaneda de 1955 para responderle, con absoluta seguridad: Michelli, Cecconatto, Bonelli, Grillo y Cruz. 

- Y por último ¿A qué le tienes miedo?
- A las entrevistas.

 

 

- P O E M A S -

 

 

                        EL AIRE DEMASIADO AIRE

                        Triste es saber que pájaros somos
                        y que nos cortan las alas antes de volar.
                        ¿Para qué hicieron el viento
                                                               y la nube
                                                               y el árbol?
                        Entonces
                        ¿Para qué estas ganas de volar?
                        El vuelo es demasiado azul
                        para esta ala mocha,
                        el aire demasiado aire
                        para la cortada pluma caudal.

                        ¡Cantemos, pájaros baldados!

 

 

                        DESTINO DE PÁJAROS

                        De toda clase de pájaros
                        hay en esta jaula del Señor.
                        Pájaros secretarios, pájaros serpientes,
                        pelícanos golosos, cóndores perdidos,
                        lloicas desangradas, chercanes revoltosos,
                        grandes pájaros del mar, palomas mensajeras,
                        pájaros vigilantes, pájaros cantores.
                        Pájaros del bien y pájaros del mal.
                        En lo que todos se parecen
                        es que todos algún día caerán.

 

 

                        FÍO-FÍO

                        Entre los arrayanes silba el fío-fío.
                        Fío silba y silbo fío. Fío.
                        En la espesura silba fío
                        y en la sombra silba fío.
                        No lo veo ni me ve.
                        Sin embargo horas silba y silbo.
                        Dos amigos para siempre
                        y que no se pueden ver.

 

 

                        LA CHINCOLA

                        No más verte y se abrió el aire
                        como si fuera el viento esclavo
                        de tu paso.
                        No más verte y cayó
                        de rodillas el silencio.
                        Y de verdad me volví pájaro cantor
                        y bailé la danza nupcial
                        con mis más bellas plumas de colores.

                        Hasta que entregaste el cuello,
                        vencida de amor y vencedora,
                        sin saber lo poco que ganabas
                        en el momento que todo lo perdías.

 

 

                        PHITOTOMA RARA

                        El macho tiene un ladrillo en el pecho
                        y golpea dos piedras en lo alto de un pino.
                        La hembra come tallos tiernos de los frutales                                                    
                        mientras yo golpeo piedras
                        en lo alto de un pino.
                        Y tengo un ladrillo en el pecho
                        mientras tú picoteas los pámpanos ácidos
                        y dejas cerrar los ojos bajo el parrón.

 

 

                        ESPECIE EN EXTINCIÓN

                        Los cazadores nunca nos dejarán tranquilos.
                        Pobre pajarita mía de las alas quebradas,
                        debo entrar furtivamente a los graneros
                        para que sobrevivas.
                        Pobre pajarita mía de las alas quebradas,
                        hemos perdido la batalla.
                        Ni águila ni halcón ni nada.
                        Solamente el solitario miembro
                        de una especie condenada a la extinción.

 

 

                        JOTES

                        Alguien ha de esconder nuestra basura.
                        Alguien ha de comerse nuestros muertos.
                        Alguien debe ocuparse del trabajo sucio.
                        Pájaros basureros, pájaros enterradores,
                        negros como la Muerte, ustedes,
                        los jotes.

 

 

                        LA JAULA DE LOS LOROS

                        Guacamayos, tucanes, cotorras,
                        choroyes, tricahues, loros loros,
                        pájaros babeles gobernantes,
                        asambleístas, silbadores,
                        metacantores, pájaros huecos,
                        pájaros ecos, pajarecos,
                        locutores, comentaristas,
                        locuristas, guacatorras,
                        comentoyes, goberneles,
                        pajarantes, choroístas,
                        ésta es la gran jaula de los loros:
                        aquí habita la metralla
                        del canto, el silbo y la palabra.

                        A estos pájaros perdónalos, Señor,
                        porque ninguno sabe lo que dice.

 

 

                        PAJARITA DE EXPOSICIÓN

                        Esta señorita sabe lo que vale.
                        Con el pico se alisa las plumas
                        y hace gárgaras con miel y limón.
                        De su jaula cuelgan las medallas,
                        los otros pájaros la miran al pasar.
                        El canto de cristal, la pluma de oro,
                        se va de una a otra exposición.
                        Pero a la pajarita de oro, compañeros,
                        en su jaula la han visto bostezar.

 

 

                        PERSONAJES FAMOSOS DE LA FAMILIA

                        El Gorrión de París.
                        El Zorzal Criollo.
                        El Pájaro Pintado.
                        El Águila Americana.
                        El Ave Fénix.
                        La Paloma de la Paz.
                        ¡Para no nombrar
                        al Pájaro Loco!

 

 

                        SIN RAZONES

                        No es el odio quien mueve
                        al Cazador cada mañana
                        ni me mueve el temor
                        para esconderme y esconderte.
                        No por eso hemos tejido el nido
                        en lo más oculto de las zarzamoras.
                        Ni el odio ni el temor:
                        solamente pájaro y Cazador
                        cumpliendo a conciencia sus papeles.

 

 

                        LA HORA DEL AMOR

                        Para la hora del amor tenemos
                        plumas y cantos de colores.
                        Cuando el rocío viste
                        de cristales las espinas
                        y sólo una mirada basta
                        para sanar las heridas de tus alas.
                        Y una sola mirada tuya
                        me vuelve orquesta la garganta.
                        La mañana se nos vuelve baile y canto.
                        Pajarita mía,
                        chincola de los ojos dorados,
                        ésta es la única hora
                        en que volamos.

 

 

                        EN LAS TARDES DE OTOÑO

                        De los álamos caen las hojas
                        como viejas monedas de oro.
                        Los campesinos hacen fogatas
                        con las vainas secas de las arvejas
                        y se funde el humo
                        con los árboles del cerro.
                        En tardes de otoño como ésta
                        nos gusta pasear por la nostalgia sin motivo,
                        tomados de las alas
                        como dos niños abandonados,
                        como dos ancianos solitarios,
                        como dos pájaros ahogados
                        en la apacible laguna del recuerdo.

 

 

                        EL CAZADOR

                        Antes del amanecer se levanta el Cazador.
                        Calza sus botas de siete leguas,
                        viste su pelliza forrada de plumas,
                        revisa los cartuchos destinados para el día
                        y como en su casa entra al campo frío.
                        Ha de revisar matorrales y rastrojos,
                        vigilará la copa de los robles,
                        todo el cielo abarcará su ojo certero.
                        Ni la lluvia, ni el viento, ni la escarcha
                        detendrán sus pasos ni borrarán las huellas                                                                  
                        que como cruces va dejando en el barbecho.      
                     ¡Y todo por un par de pájaros hambrientos,                                                                 
                        abrazados y medio muertos de frío!

 

 

                        EL HALCÓN PEREGRINO

                        El que olvidó su condición de pluma.
                        El que negó tres veces
                        el nido construido de hojas secas.
                        El que se volvió garra feroz
                        para vivir cazando a sus hermanos.

                        Para que nadie lo reconozca
                        debe pasear encapuchado.

 

 

                        ASÍ NO, VIDA

                        Está bien que la Muerte
                        no tenga respeto con nosotros.
                        Total, ése es su oficio,
                        ésa su doctrina.
                        Pero a ti, Vida,
                        no puedo perdonarte:
                        todos los días
                        dedicada a hacernos zancadillas.

 

 

                        LAS BANDADAS

                        De todos modos, pajarita mía,
                        nadie nos hará cambiar.
                        Los choroyes alborotan
                        y verdes van a caer sobre el trigal.
                        Las tórtolas nos llaman:
                        “éste es el vuelo, ésta es la bandada,
                        ésta es la alegría del amor conyugal”.

                        Llenos de trigo y llenos de amor todos morirán.
                                  
                        Y nosotros, pajarita mía de las alas mojadas,                                                      
                        sin compañía ni alimento,
                        ni vuelo ni trigal.
                        Con la pura esperanza
                        de que este pobre canto vivirá.

 

 

                        PÁJARO INFIEL

                        Algún día me tentó la garza.
                        Sobre mi hombro dejó caer su largo cuello.                                                                
                        Otra vez la zorzala cantó
                        y me fui de trino en trino a su vereda.
                        Con torcazas y tórtolas volé.
                        La lloica me hizo arder el pecho
                        con su pecho.
                        Pero siempre vuelvo a ti, chincola mía,
                        pobre pajarita mía de las alas cortadas,
                        y me echo en tu nido a descansar.

 

 

                        UN PÁJARO DE AMOR CON LA COLA CORTADA

                                                A Jorge Teillier

                                      “La amistad  es un pájaro
                                      de amor con la cola cortada”.
                                      Jules Renard

 

                        A esta mesa baja
                        la sangre de la memoria vuelta vino.
                        Hemos de beber como aldeanos sin apuro.
                        Por el puro gusto de vernos la cara
                        después de tanto tiempo.
                        Cuando pájaros jóvenes
                        solíamos rondar los nidales más preciados.                                                                 
                        A la vuelta de la esquina
                        nos esperaba el futuro cereal,
                        el aire, el vuelo.
                        Cuando el mundo brillaba,
                        recién inaugurado.

                        El tiempo pasa, camaradas,
                        pero nada ha cambiado entre nosotros.
                        Sólo nos queda beber este vaso de vino
                        y cantar las canciones olvidadas
                        como si todavía fuéramos inmortales.

 

 

                        LOS SUEÑOS

                        En las noches sueño que vuelo.
                        En las noches sueño que canto.
                        En las noches sueño que vivo.
                        En las noches sueño que sueño.

 

 

                        CADA VEZ MÁS CERCA

                        Los disparos suenan cada vez más cerca.
                        Cada año suenan más cerca los disparos.
                        Pero no es ésa nuestra bala.
                        El Cazador nos ronda silencioso
                        y no alcanzaremos a escuchar el estampido.

 

 

                        EL ENCUENTRO

                                                I

                        El Cazador apunta su escopeta calibre 16
                        de dos cañones superpuestos
                        y sigue el candoroso vuelo
                        de una pajarita blanca.

                        La frágil pajarita tuerce el cuello,
                        mira hacia arriba y hacia abajo,
                        sin alas se viene abajo la pobre.

                        Dos perdigonazos,
                        dos muñones sangrantes,
                        y un perro la recoge
                        - tibia todavía, todavía viva -
                        y adentro del morral lo oscuro:
                        un espeso olor a tierra, pluma y sangre.

                                                II

                        El pájaro joven levanta su vuelo inaugural.          
                        Descubre el cielo, dueño del espacio,
                        en el cielo azul bate sus dos alas azules,
                        pleno de canto y osadía,
                        absoluto de pluma y de color
                        atraviesa el aire y se hace aire.

                        Un ángel azul libre,
                        un inocente ángel azul
                        que el peligro descubre demasiado tarde
                        y otra vez en el morral oscuro
                        ahogado de tierra, pluma y sangre.

                                                III

                        Se encuentran los dos cuellos agónicos,
                        la pluma reclínase en la pluma,
                        juntan sus dos tibiezas moribundas,
                        abrazan sus inútiles sangres
                        y besan sus heridas.

                        Ambos, dos,
                        dos ángeles con las alas cortadas
                        camino del infierno.

 

 

 

 

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