Patricia Requiz Castro (Cochabamba/Bolivia, 1989) es abogada y escritora. Se ha desempeñado en el ámbito editorial y en la actualidad dirige la revista literaria Electrodependiente. Su trabajo creativo ha sido considerado en diferentes antologías. En 2014, publicó el libro de cuentos Los lunares de Crawford y el 2023 los relatos “EDÉN # 1631” y “La edad de siempre”. Ha obtenido galardones importantes por su obra narrativa como el Premio Municipal de Cuento Adela Zamudio el año 2016 y el Premio Franz Tamayo el 2019.
En esta ocasión, nos presenta una nueva colección de relatos con el título La edad de siempre (Editorial Electrodependiente, 2024). En este libro, se incluyen sus dos cuentos premiados: “Edén # 1631” y “Miércoles de cancha”. Completan el libro los cuentos “Sofía” y el que da título a todo el volumen.

La edad de siempre es un libro breve donde, no obstante, se expone una serie de aspectos importantes del ser humano, narrados, siempre, desde la perspectiva de un personaje femenino que va despertando a la vida. Incluso, por momentos, el relato se torna descarnado, ácido e irreverente.
En cada uno de los cuentos, se aprecia una prosa cuidadosamente elaborada y se han usado diferentes recursos narrativos. En el primero, el más breve del conjunto, aparece un narrador tradicional que recurre al uso de las reiteraciones. Esto pone en mayor relieve a la protagonista y le confiere mayor tensión dramática a la historia. En “Eden # 1631”, se recurre a la primera persona gramatical y al formato de diario; en “Miércoles de cancha”, se percibe un monólogo interior narrado en presente inmediato, y en el último cuento se narra en pretérito indefinido y hay un uso efectivo de los diálogos.
En los cuentos que conforman La edad de siempre, encontramos a un personaje femenino que se muestra inconforme con lo que sucede en su entorno familiar. A pesar de la poquedad de sus años, muestra una mirada perspicaz de lo que sucede a su alrededor. Odia todo lo que le rodea. Está viviendo el despertar sexual y va descubriendo su identidad, que no siempre comulga con las reglas que el mundo impone. En el cuento “Sofía”, leemos: “Quiere olvidar las tontas reglas, que para empezar no sabe quién las inventó. Sofía quiere todo, pero no hace nada, salvo saltar y cantar” (p. 7).
En los cuentos de La edad de siempre, el entorno familiar no cumple con su función de modelar y proteger a los integrantes más jóvenes. Los padres se encuentran en una pugna constante, lo que convierte la convivencia familiar en un verdadero infierno. En otros casos, los padres están ausentes o no asumen su función de manera efectiva. Se ven ahogados en sus propias frustraciones y se evaden o renuncian a su rol en la familia. Esto tiene una repercusión contundente en la vida de las protagonistas. Así, en el cuento “Edén # 1631” se lee: “De esto quiero hablar. De una familia sin integrantes, de una familia sin fines de semana, sin noches, sin agua, sin padre ni madre. De esto no quiero hablar” (p. 34).
Otro aspecto que destaca en este nuevo libro de Patricia Requiz es la aguda crítica contra la religión, la cual es presentada como una barrera que reprime a los personajes más jóvenes, pero que, finalmente, no consigue anular el espíritu rebelde de las protagonistas. En el libro, hay una mirada crítica contra la hipocresía de los creyentes religiosos y sus líderes. El vómito que la protagonista del cuento “La edad de siempre” arroja contra una pastora religiosa es una buena metáfora de lo que apuntamos.
Finalmente, en esta misma línea de oposición a las normas y valores impuestos, podemos añadir la reacción que muestran las protagonistas frente a los personajes mayores o ancianos, llenos de atavismos. Ante la ausencia de los padres, aparece una abuela, la cual se muestra cargada de creencias rancias y costumbres anacrónicas y hasta, a veces, clasistas. Estas ancianas representan en el libro un pasado decadente, al que las protagonistas le han declarado la guerra. En el cuento “Miércoles de cancha”, se puede leer:
“Me odiaba tanto como yo a ella. Entramos en un juego perverso y esto no parará mientras una de nosotras esté viva. Aceptamos matar y cruzamos al otro lado. El lado de la muerte. Las leyes de la vida ya no valen. Lo heredé de ella. Eso que nos une, eso que nos hace idénticas” (p. 57).
En suma, podemos afirmar que La edad de siempre de Patricia Requiz Castro es un libro notable y valiente que desentraña distintos aspectos importantes y controversiales que, muchas veces, aquejan, principalmente, a personajes femeninos.