En Singles (Ediciones del Camino, 2025), el libro de relatos de Felipe Montalva Peroni, se van hilvanando historias melancólicas en donde los pequeños triunfos siempre esconden inevitables derrotas. Borges dijo que no se podía hacer poesía con la felicidad porque la felicidad era un canto en sí misma. Los relatos de Montalva Peroni adhieren a esta línea ética y estética de la literatura. Hay ironía en su prosa pero nunca humor. Hay supuestas fiestas pero detrás siempre está la negrura de un vacío existencial del que no pueden escapar ni los protagonistas ni el lector. El tono se ajusta a las historias en las que el narrador mantiene la distancia justa para no caer en el exceso de piedad -aunque tampoco de impiedad- con personajes que circulan con la suficiente cercanía para con el lector como para involucrarlo en las peripecias que protagonizan.
En muchos de estos relatos uno tiene la sensación de que las peleas en las que se meten los personajes no tiene sentido pelearlas porque están perdidas de antemano. Sin embargo, Montalva Peroni consigue que nos transformemos en aliados de las historias y las voces que las cuentan, y, aunque sepamos que todo huele a derrota, queramos saber de qué forma se puede mantener la dignidad o la elegancia en los momentos difíciles.
También podríamos decir que si existe una literatura del alcohol (y existe) estos relatos entran en esta tradición. No con la crudeza de un Bukowski pero sí con las sinuosidades virtuosas de la desesperanza de, por ejemplo, Onetti.
Quisiera destacar dos frases extraordinarias a lo que me refiero: “Describir mis recuerdos es como cuando uno se equivoca al teclear”. Este hallazgo, en el cuento El viscoso oscuro, ejemplifica muy bien la destreza para la ironía de este narrador.
Y, desde el cuento Blackout: “El contorno de la ciudad es un cuchillo puesto a calentar. En minutos estará al rojo vivo”. Acá podemos decir que aparece una poesía hosca, nada exhibicionista, que encaja con un punto de vista trágico y violento.
Acá entramos en otro tópico bien trabajado en Singles: La violencia que siempre se insinúa y muchas veces nos aprieta el cuello pero hasta el punto justo de dejarnos volver a respirar para poder seguir leyendo.
Muchachas y muchachos, lean Singles. Un libro de relatos no sólo para leer sino para releer.

*Buenos Aires, 1966. Publicó los libros de poesía Modo de final (1986), Pulgas (1987) y Músicos de frontera (1992); el libro de relatos Cacerías (1997), del cual Ricardo Piglia seleccionó el cuento que le da título al volumen para incluirlo en la antología Las fieras, antología del género policial en la Argentina; y las novelas: Ropa de fuego (2001) (2º Premio Fondo Nacional de las Artes), La mitad mejor (2009) Polígono Buenos Aires (Edhasa, 2013) La escuela de satán (relatos, Edhasa, 2017), Todos los camioneros del mundo saben lo que llevan (Ediciones Del Camino, 2024) Su más reciente novela es Mutaciones (Batata, 2026).