Proyecto Patrimonio - 2026 | index |
Jorge Teillier | Francisco Véjar | Autores |









JORGE TEILLIER, EL POETA DE LA MEMORIA

"El árbol de la memoria", Descontexto Editores, 111 páginas, Santiago, 2026

Por Francisco Véjar
Publicado en El Mercurio, 19 de julio 2026

Tweet .... . . . . ... . . . . . . . . ::.:...:.:

Descontexto Editores acaba de reeditar El árbol de la memoria de Jorge Teillier (1935-1996), publicado originalmente en 1961. Es su tercer libro de poemas. Publicó antes Para ángeles y gorriones (1956) y El cielo cae con las hojas (1958). Dentro del panorama poético chileno de entonces, Teillier era una de las voces más promisorias de su generación, junto a Enrique Lihn. Nos referimos a la Generación del 50. Y el volumen que ahora examinamos lo confirma. En sus páginas hay poemas inolvidables. Un ejemplo claro de ello es "Despedida".

Leemos: "Me despido de mi mano / que pudo mostrar el paso del rayo / o la quietud de las piedras / bajo las nieves de antaño. / Para que vuelvan a ser bosques y arenas / me despido del papel blanco y de la tinta azul / de donde surgían ríos perezosos / cerdos en las calles, molinos vacíos. / Me despido de los amigos / en quienes más he confiado: / los conejos y las polillas, / las nubes harapientas del verano. (...) / Me despido de la memoria / y me despido de la nostalgia / -la sal y el agua / de mis días sin objeto- / y me despido de estos poemas: / palabras, palabras -un poco de aire / movido por los labios -palabras / para ocultar quizás lo único verdadero: / que respiramos y dejamos de respirar".

El poeta tiene apenas veintiséis años, y ya empieza a despedirse de este mundo, desplegando en cada verso su universo poético, constituido por un paisaje aparentemente en ruinas, pero que está lleno de resonancias y destellos. El final del poema revela un anhelo de integrarse a la muerte, a la manera de Rainer Maria Rilke cuando escribió: "La muerte es grande. / Somos los suyos". Sin ir más lejos, Rilke fue uno de sus principales maestros y de quien tomó el concepto de lo lárico, que postula un tiempo de arraigo, en contraposición a las cosas vacías que generan las grandes metrópolis.

Teillier siempre proyectó una poesía con un universo y sello propio, y una de sus virtudes fue mantenerse inmune al influjo de Pablo Neruda, con su Canto general (1950) y su llamado a asumir el compromiso político desde la poesía. A su vez, Nicanor Parra publica Poemas y antipoemas en 1954, introduciendo una nueva forma de poetizar que rompe con el canon nerudiano, y a Teillier lo percibimos como la antípoda de dicha impronta. Aquí, otro poema notable que ejemplifica lo dicho anteriormente. Su título: "Camino rural". Ahí apunta: "Solitario camino rural / a fines del verano. / ¿Qué puedo hacer, / troncos podridos sobre el charco? / Temo llegar al pueblo / cuando la niebla se desprende de la tierra. (...) / Las perdices silban / llamando a sus parejas. / El pozo se anega de hojas de castaños. / Alguien cierra las ventanas / para no sentir el cruel olor / a glicinas de otro verano. (...) / ¡Adiós, troncos podridos sobre el charco! / Voy hacia un pueblo donde nadie me espera / por un solitario camino rural / a fines del verano".

Esta edición definitiva de El árbol de la memoria contiene, además, versiones originales del poeta, un prólogo firmado por Diego Alfaro y un epílogo, escrito por Teófilo Cid. Este último escribe allí: "Teillier, para suerte suya y de sus lectores, se ha limitado estrictamente al campo de su experiencia existencial, sacrificando naturales disposiciones de tipo intelectual hacia lo exótico. Se ha limitado, por ahora, a recrearnos el cuadro mental de su paisaje nativo, las montañas, las aldeas del país de La Frontera, tierra de conquista y gloria. Esa mesura me ha sorprendido".

Otro de los textos imprescindibles de este tomo es el que le dedicó a Eduardo Molina Ventura, más conocido como el Chico Molina. El poema se llama "Cuando todos se vayan", y también es un homenaje a Ray Bradbury. Asimismo, destacamos "Muerte y resurrección", escrito a raíz del terremoto del 22 de mayo de 1960 en Valdivia, específicamente dedicado a Puerto Saavedra, devastado por el tsunami. Entonces, el tono de los versos es esperanzador.

Es un acierto editorial la reedición de El árbol de la memoria, que viene a ser un libro de su plena madurez poética. Ahí no sobra ni siquiera una coma. Y, al leer la totalidad del compendio, se confirma que Teillier está dentro de lo más selecto de la poesía hispanoamericana.



. .








Proyecto Patrimonio Año 2026
A Página Principal
 |  A Archivo Jorge Teillier  | A Archivo Francisco Véjar  | A Archivo de Autores |

www.letras.mysite.com: Página chilena al servicio de la cultura
dirigida por Luis Martinez Solorza.
e-mail: letras.s5.com@gmail.com
JORGE TEILLIER, EL POETA DE LA MEMORIA.
"El árbol de la memoria", Descontexto Editores, 111 páginas, Santiago, 2026.
Por Francisco Véjar.
Publicado en El Mercurio, 19 de julio 2026.