
FRAGMENTO 48 de La ciudad
El río invierte el curso de su corriente.
El agua de las cascadas sube.
La gente empieza a caminar retrocediendo.
Los caballos caminan hacia atrás.
Los militares deshacen lo desfilado.
Las balas salen de las carnes.
Las balas entran en los cañones.
Los oficiales enfundan sus pistolas.
La corriente se devuelve por los cables.
La corriente penetra por los enchufes.
Los torturados dejan de agitarse.
Los torturados cierran sus bocas.
Los campos de concentración se vacían.
Aparecen los desaparecidos.
Los muertos salen de sus tumbas.
Los aviones vuelan hacia atrás.
Los "rockets" suben hacia los aviones.
Allende dispara.
Las llamas se apagan.
Se saca el casco.
La Moneda se reconstituye íntegra.
Su cráneo se recompone.
Sale a un balcón.
Allende retrocede hasta Tomás Moro.
Los detenidos salen de espalda de los estadios.
11 de Septiembre.
Regresan aviones con refugiados.
Chile es un país democrático.
Las fuerzas armadas respetan la constitución.
Los militares vuelven a sus cuarteles.
Renace Neruda.
Vuelve en una ambulancia a Isla Negra.
Le duele la próstata.
Escribe.
Víctor Jara toca la guitarra.
Canta.
Los discursos entran en las bocas.
El tirano abraza a Prat.
Desaparece. Prat revive.
Los cesantes son recontratados.
Los obreros desfilan cantando.
¡Venceremos!
IDEAS
Hermosa es mi piel de vison.
Me persiguen por ella,
me capturan. Por ella
me matan. Me desuellan.
EL TRASLADO
Cuchicheamos por última vez
en el furgón frigorífico
como almejas entreabiertas
apenas en un plato de lata.
Luego con las bocas cerradas
morderemos el frío del cuchillo.
LA PAUSA
Se alejan como moscas caminando
por el cielo raso
y bajan el volumen
de la radio para escuchar
música y no mis gritos
por un rato.
Pelan frutas y fuman
bromeando entre ellos
y conmigo
mientras cuelgo
de los pies cabeza abajo.
EL FUSILADO
Frente al muro, arrodillado
bajo la manta espera su hora
mientras a su espalda
riendo unos soldados apuntan
a las suelas con ojos abiertos
de sus finales zapatos.
. . . . . (A Raúl Barrientos)
TRES ALAMOS. PRIMAVERA
Es algo alentador descubrir
que arraigan y reverdecen
las estacas de los cercos,
alambre de púas en la carne
y llagas que rezuman resina.
CARCEL
Me contó: Algunos
compañeros crecen
por entre las rejas
y a la calle salen
de la alcantarilla
como helechos.
LA VIGILANCIA
Aunque en todo momento
somos espiados con malicia
rara vez se sorprende
a un niño sin dientes
sonriendo descubierto
en lo alto de un acacio.
LA ULTIMA CENA
El compañero arúspice hunde la mano
en las entrañas
. . . . . . . . . . . y me tiende el hígado
verde obsidiana del ave.
Escrutamos meticulosos sus repliegues.
Un enigma es la joya de hiel cuajada
para el pueblo,
. . . . . . . . . . . y predice largos años
en el poder para el tirano.
Partiremos en unos días más al exilio.
Quien sabe si nos volveremos a ver.
Cada cual irá por su propio camino.
Brindemos, ahora que más nos queda,
comiéndonos con arroz y azafrán
este sabroso pollo sagrado.
. . . . . Para Silverio Muñoz
. . . . . Stgo., noviembre 1973-Ottawa, noviembre 1981.
EXIT
. . . . . A los pasajeros cuya contraseña era:
. . . . . `Piscina aperta, tempo permettendo'.
Salimos de Chile en la motonave Rossini
y viajamos lo que demoró su autor
en componer el Barbero de Sevilla:
trece o catorce días.
Cuando cruzábamos el Canal de Panamá
vimos un zapato flotando
en la esclusa Miraflores.
Yo no me preguntaba adonde
iríamos una vez en tierra
cuando venciera la visa
panameña de una semana.
Mi única obsesión, saber
si era derecho o izquierdo aquel zapato,
a qué pie había pertenecido.
. . . . . enero 1974, Panamá-noviembre 1981, Ottawa.
MAQUINA PORTATIL
Entonces escribe
con una maquina tallada
en un jabón de tocador
con dedos taciturnos:
`Hay hermosas mariposas
en Costa Rica,
y en Canadá, nieve,
bosques inmensos y lagos'.
CORRESPONDENCIA
Del Sur dolorosamente lejos
vienen atados y quedos
a romper la rutina de aquí
que hiela y rutila.
En un camión llegan
y son descargados amigos
muertos en sacos de correo.
HOCKEY
La muerte canadiense
se desliza hacia mí,
rauda sobre el hielo
como un jugador de hockey
esgrimiendo su guadaña de palo.
Yo no sé ni patinar,
yo juego fútbol, le digo.
RUEDA DE VERANO
Yo llevo aquí años, dice
casi resignado,
como una rueda (de verano)
que gira sin avanzar,
patinando sobre el hielo.
CALENDARIO
Los gansos vuelan hacia el Sur
como en una imagen de calendario,
formando una Ve
que se desintegra y recompone:
la inicial del vencido
o de una victoria aún lejana.
Mejor no mires a lo alto,
hunde la vista y los pies
en la primera nieve.
Invernas una vez más con
palomas, estorninos y gorriones.