Androginato sin sol
Quién, de suyo tiempo da crepitando
larga larva transmite
amarra dejando su ya imposible;
es vigilia en toda ida
y da nombre a su carne;
los ojos murmuran, ¿es flor o piedra?
Anegando, reitera;
pudridero, germina
(cada nombre escurre en mis ojos y
no es por desear de las crepitudes
sino yugo de grito
o esperanza tardada).
SILUETA
Acabado, en antecesión de albas (aquella, la de atroz luminaria)
que afirmaron, en sello dedaje, nunca despedirse.
Ésta piel –dice recuerdo–, besada entre espinos
–otoñal lacerado–
verde la rosa y rojo de espinas / desfarde
cuando, mirar no sabrá la carne
que amordaza el sudor
cruje en la memoria
(nuestra pierna es grito y piedra)
del tacto es vocal del gesto.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . ...bajo el signo de tu mirada,
. . . . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . éste, sino él / tal a su luz
. . . . . . . . . . . . . . . ineludible y próximo / doblando penumbra...
Descaminado en camino
tras la espalda, un rencor sugiere
que, cuando queriendo dar quitando,
sospechemos de todo lenguaje.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . Entretanto, la escritura del sujeto
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . es condena frente, sonido águirro.
Tras besar el sol:
espejo y ruina entre manos.
Antesala derruida del nombre.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . ¿Dónde ubica el cielo a tus voces?
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . Pues mi aire no cupe en tus ojos.
Rocadrizo
Hilillo mantado en negrura luz
hilada terrana, focaz abismal
sin relieve carriado de su mirantada
es polvo contra el número
clamativa hacia rencor sin ordenanza;
anonimil su código, roseta augurada.
Lúmina sangre, sangre no
su herida fulgurida
al respiro su brazo yuga
obrar su tiempo
carnar al aire.
Obserativo de ti
Al sol hieras, a tu mirar
pensamiento al ojo en sombra.
Es voz en río que lleva anegada ternura
que da a tu nombre: día.
¿Dónde hallarte si mi memoria
no fuese en piel más que un error que quise?