Klaura Anchio Boroa (Folleko, Temuko, 1983) se encuentra entre las poetas mapuche que tienen al menos una publicación propia, y cuya obra ha recibido una respuesta crítica (Chavez, 2025), además de haber sido también antologada (Yañez, 2018, pp. 18-27), no solo como poeta, sino también con un texto de crítica feminista mapuche sobre “partos reprimidos”, en el que se reclama el derecho a dar a luz siguiendo las tradiciones propias de las mujeres mapuche. Su poesía también ha sido registrada y está disponible online en el sitio “Escritoresindigenas.cl”.

Klaura Anchio Boroa
La poesía de Klaura es un brote, un florecimiento, un estallido. No obedece a un plan previo, a un ordenamiento preconcebido, surte de su propia experiencia, de su emocionalidad reflexiva (siente el pensamiento, piensa el sentimiento) y se va adentrando en su conciencia de ser mujer, de ser mapuche, de ser poeta, de ser madre, de ser naturaleza, de ser viento, de ser espíritu, de ser weichan, de no estar sola. Su conciencia frente a los desprecios la hace valorarse, convertirse en piedra, pero no una piedra insensible, como la visión occidental cree que son las piedras, sino "kura newen, piedra fortalecida". La lucha de Klaura no es una lucha programática, no es tampoco un panfleto, sino más bien una necesidad, y que se expresa con naturalidad y musicalidad conmovedora. Es una poesía más de incertidumbres que de certezas, que asume también con humor y ternura sus propias contradicciones y tiende así la mano al encuentro. Leer la poesía de Klaura es escuchar a una mujer profundamente libre, que ha trabajado por cada milímetro de esa libertad tan retrocedida, tan arrinconada, que con tanto esfuerzo ha logrado recuperar y debe seguirse recuperando. Por eso, porque sabe que no está sola, que comprende el weichan de los animales, de las montañas, de las aguas, de las tukukafe, de las mujeres que la precedieron y abrieron el camino de la resistencia, y se suma con su canto a todas las músicas, a todas las voces, mala hierba rebelde, combativa, "mala hierba que nunca muere".
La expresión de la resistencia antipatriarcal y anticolonial en la poesía de Klaura Anchio se expresa de múltiples formas. Uno de sus poemas más divulgados, “En nombre del movimiento”, analiza precisamente la contradicción que existe entre formas aparentemente liberadoras (se está refiriendo al movimiento mapuche) que no obstante perpetúan formas de opresión: "Y cuándo sanaremos nuestras heridas y prácticas coloniales si en la cotidianeidad vamos reproduciendo lo mismo que afectó a nuestro pueblo?" (2024, p. 42). La cuestionamiento a cierta intelectualidad mapuche o luchadores es frontal: "No queremos ni weichafe ni intelectuales que menoscaben nuestro sentir como mujeres mapuche" (Anchio, 2024, p. 41)
Esta crítica interna va más allá de lo que Richards y Morales (2018) identifican como la protesta de las mujeres mapuche por no ser integradas en la narrativa de la lucha colectiva, sino que cuestiona las contradicciones de unas dinámicas de opresión todavía no resueltas, en la que la mujer puede seguir siendo la depositaria de la violencia colonial heredada.
El feminismo de Anchío es situado. Esto podemos percibirlo en sus referentes, como Carmen Boroa Ñanco, “Pvñeñelchefe” (partera) “ella que sin sospecharlo / ha sido la feminista mapuche / más antigua de mi linaje” (p. 51), que escapaba una y otra vez de su maltrato hasta ser despreciada y devuelta por su resistencia a someterse, o como su madre, “He aprendido de ella / a tener un sentido crítico / frente a esta sociedad, / andar siempre de frente, / no bajar la mirada, / no avergonzarse por ser pobre, / menos por ser mapuche”. (p. 24), o como las “papay tukukafe” (p. 65) (hortaliceras), que eran fuertemente reprimidas por la autoridad local por ejercer un derecho reconocido por el artículo 169 de la OIT (ILO, 2013). Estos referentes la arraigan en una red de resistencia que puede extenderse hasta la propia naturaleza: “Cómo podemos ser tantas al mismo tiempo,
hablo de ser flores, aves, mariposas, zorras, perras, gatas, cerdas, arboles, frutas, semillas, maduras, ingenuas, inteligentes, bellas todas. Mientras pienso en este poema me pregunto, ¿cómo es que podemos hacer tantas cosas al mismo tiempo? A nosotras se nos respeta, ¿oyeron?”, tal y como expresa en el poema registrado en la web Escritoresindigenas.cl y no incluído en su libro. Es importante advertir que todos los términos de la larga enumeración son femeninos (salvo árboles), de modo que se continúa naturalmente esa coalición de fuerzas naturales ligadas a la femineidad o percibidas como femeninas. También es pertinente advertir que esa hermandad incluye términos a menudo utilizados como insultos desde el machismo, tales como "zorra" o "cerda", que aquí son subvertidos y puestos en valor, lo que Natividad (2014) ha denominado “walking of words”, tal y como sucede también con la palabra "india": "la maldición de la india / puede robarte el aliento"(p. 28), que responde a la intimidación con la amenaza, a través del poder que le otorga el temor del opresor, en una retórica de supervivencia que convierte el desprecio en orgullo como una forma de resistencia (Wieskamp y Smith, 2020).
La impresión, como también sucede en el poema “Gelay ko” (no hay agua), es que no hay luchas compartimentadas, sino que todas las luchas por la vida están comunicadas, son parte de la misma lucha, weican (término escrito en el alfabeto ideado por el lingüista mapuche Alselmo Raguileo): “Weican de los animales / Weican de las aves / weican de las montañas / weican de las aguas” (p. 48). Esta interconexión de seres y saberes es nuclear en el Mapuche kimün (conocimiento mapuche), tal y como expresa Juan Ñanculef (2015, p.21):
Tanto la lengua mapuche, como la filosofía, el pensamiento, la religiosidad y la cultura mapuche, constituyen un gran todo inseparable, que no se puede dividir, ni separar sus contenidos por materia, y menos en ramos a estudiar o aprender como lo hacen desde occidente.
Esta comunicación con la naturaleza llega a su identificación a través de símbolos como la mala hierba (p. 16) o la piedra fortalecida (pp. 54-58) que también da título al poemario. La mala hierba es la que mejor expresa ese arraigo en la rebeldía que caracteriza a Klaura Anchío: "Vuelvo a brotar. Soy la mala hierba, vengo a echar mis raíces por donde quiera, que aunque me arranques el cuerpo, la raíz se queda, les guste o no" (p. 16). La “mala hierba”, del mismo modo que las palabras “india” o “zorra” que hemos visto anteriormente, sigue subvirtiendo el desprecio y convirtiéndolo en orgullo y rebeldía.
Y llegamos finalmente al que la poeta ha elegido como poema central del libro: “Kura Newen”, que es probablemente el que mejor concentra su trayectoria y su reacción frente a las diversas opresiones que la acechan: "Me han dicho tantos descalificativos, digan lo que digan estas palabras no me definen. He decidido ser piedra, Kura Newen (poder de la piedra) Piedra viva y fortalecida" (Anchio, 2024, p. 58).
Y llegamos finalmente al que la poeta ha elegido como poema central del libro: “Kura Newen”, que es probablemente el que mejor concentra su trayectoria y su reacción frente a las diversas opresiones que la acechan: "Me han dicho tantos descalificativos, digan lo que digan estas palabras no me definen. He decidido ser piedra, Kura Newen (poder de la piedra) Piedra viva y fortalecida" (p. 58) Aquí vemos cómo la poeta se erige en protagonista de su propia existencia y decide oponerse a todas las opresiones. Sin embargo, contrariamente a lo que sucede en la visión occidental, las piedras no son insensibles, sino que están vivas, formando parte del itxofill mogen; este endurecimiento, por lo tanto, es defensa pero no es insensibilidad, es decisión de seguir viviendo a pesar de las ofensas, desde la dignidad del propio orgullo.
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Referencias
Anchio, K. (2024). Kura Newen. Mallolafken.
Bacigalupo, A. M. (2003). Rethinking Identity and Feminism: Contributions of Mapuche Women and Machi from Southern Chile. Hypatia, 18(2), 32–57.
DOI: 10.1111/j.1527-2001.2003.tb00800.x
Chavez, K. (2025). Kura Newen de Klaura Anchio: Respiro, lamento y grito. In Jara, C and Gaete, C. Revisando la Frontera. Taller de Periodismo Literario. Ediciones Perro de Puerto.
International Labour Organization. (2013). Understanding the Indigenous and Tribal People Convention, 1989 (No. 169): Handbook for ILO tripartite constituents. International Labour Standards Department.
Natividad, N. D. (2014). The Walking of Words: Third World feminism and the reimagining of resistance by indigenous communities. AlterNative: An International Journal of Indigenous Peoples, 10(3), 232–247
DOI: 10.1177/117718011401000303
Richards, P., & Morales, A. M. P. (2018). The Life Histories of Mapuche Women Elders as Protest. WSQ: Women's Studies Quarterly, 46(3–4), 31–48.
DOI: 10.1353/wsq.2018.0030
Wieskamp, V. N., & Smith, C. (2020). "What to do when you're raped": Indigenous women critiquing and coping through a rhetoric of survivance. Quarterly Journal of Speech, 106(1), 72–94.
DOI: 10.1080/00335630.2019.1706189
Yáñez, A. (Ed.). (2018). Yafuluwaiñ. Mujeres mapuche en resistencia. Fondo Nacional del Libro y la Lectura.

EN NOMBRE DEL MOVIMIENTO
Indios weichafes e intelectuales,
Son todos iguales:
se engrupen a primera mujer
que se les atraviese
y como algunas andan en la búsqueda de su identidad,
les satisface oír sus discursos.
No queremos ni weichafes, ni intelectuales,
que menoscaben
nuestro sentir como mujeres mapuche.
Se habla de respeto y se censura por dentro,
mientras en casa
se va perdiendo la risa de la mujer cansada
que ha trabajado duro todo el día…
Pero no importa
Que todo marche bien
en nombre del movimiento mapuche
hombres guerreros
hombres sangrientos,
hombres entre la teoría y el pensamiento,
cuánto de lo que protestan
es lo que practican,
cuánto de lo que practican
cabe en sus discursos…
Que porcentaje es real
Cuánto de ello
SILENCIO
Mientras en casa
Se comen llantos moquillentos,
Mujeres, hijos, hijas, madres
El fuego…
Cuando nos sanaremos de heridas
Y prácticas coloniales
Si en la cotidianeidad
Vamos reproduciendo lo mismo
Que afectó a nuestro pueblo?
Las voces de lucha de mujeres mapuche
En silencio o en alta voz
Se alza gritando al viento
Que nos merecemos respeto
¡Llamuwvn!
Que nuestros hijos e hijas
Merecen también ese llamuwvn
No queremos formar parte
De las mismas contradicciones
Que se han ido reproduciendo
Desde mis más antiguas abuelas
Hasta estos tiempos…
weichafes e intelectuales
Representando a un pueblo
Aprovechándose de su condición
Realizan estas prácticas,
¡Cuando hablaremos de lo que nos
Hierve en la sangre,
Cuando gritaremos las verdades.
Acaso la mujer mapuche
Debe callarlo!
A caso no puedo decir lo que siento,
Nací mujer y mapuche,
La tierra me recibe con los brazos abiertos
Soy pluma que el viento no lleva,
Oigo voces produciendo ecos
Y oídos sordos
En nombre del Movimiento.