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La máquina de hacer poesía,  Luis Alberto Castillo

La Balanza Taller Editorial, 288 páginas.


Por Leonor Olmos

 

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La máquina de hacer poesía, imprenta, producción y reproducción de poesía en el Perú del siglo XX, es un muy buen libro de Luis Alberto Castillo —editor y filósofo peruano— en el que a lo largo de más de doscientas páginas nos narra las vicisitudes, anécdotas, condiciones históricas nacionales y globales que rodean a las primeras máquinas de impresión y cómo este andar titubeante —no olvidemos que el contexto histórico está compuesto por los primeros pasos de las naciones latinoamericanas— va creando su propio camino, hasta llegar a uno de los hitos de la poesía latinoamericana, es decir, a Trilce, de César Vallejo, y seguir sucesivamente hasta Fin del desierto de Mario Montalbetti y Zona Dark de Monserrat Álvarez.

 

Luis Alberto Castillo

Con el entusiasmo de los que —todavía— creen en la poesía, Luis Alberto nos hace parte de esa historia que rebasa los límites del Perú y vemos aparecer entre sus páginas no solamente a Vallejo, sino también, a Mariátegui, Neruda, Eguren, Pimentel, Verástegui. El impacto creado por la llegada de las primeras máquinas de impresión sólo es comparable con la creación del teléfono o del internet. La poesía, siempre al margen, o más bien, los poetas, encontraron en esta nueva tecnología la vía idónea para imprimir sus primeras obras, difundirlas y desplazarlas en tiempos que no existían medios de comunicación inmediatos. Estos vínculos empujados por la necesidad y la urgencia, entre los poetas y las nuevas máquinas de impresión, provocó una nueva clase de relación entre el poema, la técnica y el artesano de la máquina. Finalmente, se transforma el papel en blanco en un lienzo en el que se puede experimentar con los espacios y la tipografía; el poeta adquiere conciencia de la materialidad del poema, quizás como nunca antes, porque ahora es partícipe directo en su concreción material. Las creaciones de talleres de impresión, sus clausuras, sus desplazamientos, van tejiendo una red acompañada con reproducciones de Amauta, La Mariscala y el mismo Trilce. Las imágenes de distintas obras se van sucediendo a medida que la historia avanza, y junto con ella, las máquinas de reproducción y la propia historia nacional. Por supuesto, hay tensiones y paradojas. Así vemos como las primeras incursiones en las máquinas de reproducción terminan siendo señaladas con el pasar del tiempo, como arte burgués. El mimeógrafo, una máquina de impresión más accesible y barata que las existentes, se convirtió en el medio privilegiado para producir el material impreso de las disidencias políticas y sexuales, así como de la nueva poesía, citando a Luis Alberto; y a su vez, fue una de las causas de la desaparición del artesano, el especialista en el uso de la máquina de reproducción, reemplazado por nuevas formas de reproducción más baratas y más fáciles de manejar en las que su colaboración se transforma en algo prescindible, casi anónimo. Entre esos vaivenes y diatribas que dan para otras extensas investigaciones, Luis Alberto mantiene el timón firme en el tema de nuestro interés: las máquinas de reproducción, aunque es evidente que debe enfrentar continuamente la tentación de hablar otros temas que aparecen en la medida que avanza el siglo. Rescato de la obra de Luis Alberto su sentido pedagógico —voluntario o no— del tema que trata. Un ensayo vertiginoso, generoso en anotaciones y anécdotas para quien es cercano —y para quien no— de la poesía peruana. Es probable que este ensayo haya quedado pequeño en comparación con la investigación llevada a cabo y la cantidad de información que Luis Alberto ha intentado dosificar. Es evidente que han quedado temas sin tratar, por ejemplo, se extraña la participación de mujeres, tanto en la producción como en la reproducción de obras poéticas, aunque esto puede estar relacionado más bien con características del medio poético peruano que con la propia investigación. Sin embargo, es un excelente primer paso para profundizar y revisar obras con otros ojos, con los de Luis Alberto y que su mirada atenta y acuciosa nos guíe en una nueva lectura, una en que la materialidad del libro se hace presente, como una protagonista más, de la historia de la poesía peruana.

 

 

 

 

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Luis Alberto Castillo (Chiclayo, 1987)
es un investigador asociado del Archivo José Carlos Mariátegui. Se licenció en Filosofía en la Pontificia Universidad Católica del Perú y siguió estudios de Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado «La máquina de hacer poesía: imprenta, producción y reproducción de poesía en el Perú del siglo XX» (2019 [2025]), «Hora Zero 70. Materiales para una nueva época» (2020), la edición facsimilar del «Catálogo de tipos, orlas y viñetas» (2025) de la Imprenta Minerva y ha coeditado la serie «Constituciones Peruanas [1859-2024]» (2024). Dirige el boletín de poesía y crítica «Pesapalabra», la revista «LECTURA» y el Taller Editorial La Balanza. 




 

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"La máquina de hacer poesía", de Luis Alberto Castillo.
La Balanza Taller Editorial, 288 páginas.
Por Leonor Olmos.