PAREJA HUMANA
Al hombre le vuelan la cabeza con una cimitarra
El hombre en cuatro pies busca su testa
La mujer llora por el hombre
El hombre llora con su propia cabeza bajo el brazo
La mujer y el hombre decapitado se abrazan se palpan
La mujer da de mamar a la cabeza de su compañero
El cuerpo del hombre sin cabeza se agita como la cola
de un lagarto
La multitud vocifera delirante
La mujer acuna la cabeza en su regazo
La fusta del empresario silba amenazante
La mujer y el hombre sin cabeza hacen una venia
Y una luz los señala en el centro de la pista
ESCLEROSIS
Esta es la multitud de mis prójimos
un follaje agitado por la suave brisa radioactiva
Estos son mis hermanos animales
mis apacibles hermanos del Reino Animal
envenenados por los dardos que arrojan
cerbatanas tierra - aire.
Estos son mis hermanastros minerales
extasiados en sus convulsiones silenciosas
Estos son mis hermanos de ambos reinos
No hacen más que comer
No hacen más que comerse
No hacen más que fundirse y confundirse
¿No hacen más que dormir y fornicar
¿No hacen más?
Esta es una bella pareja de semejantes míos
Ríen, lloran, se han abrazado
Tiemblan de miedo y nadie acude
El espacio se llena de estampidos y colores
Hay rostros que desaparecen
que nunca más suelen verse en las cervecerías
Hay flores de tintes extraordinarios
Hay corolas de diversas temperaturas
cuyos pétalos se estropean en el barro
Hay tallos y pedúnculos en carnes vivas
Hay raíces como arterias al aire
Hay una chancha alimentando a sus pequeños
Hay proyectiles abriéndose paso
Hay ropas deshaciéndose.
Hay incineraciones fisiones desintegraciones
Hay hierbas y matorrales que parecen pájaros
inmóviles.
Hay gigantescos árboles que avanzan hacia el cielo
con sus tentáculos
Hay poblados de provincia donde a esta hora
se repite litúrgicamente la Cena
Hay distintas maneras de ultimar a los últimos
hombres
DANUBIO AZUL
Y eso que era un animal romántico
dijo el orangután
y apretó el granadero como un pomo de pasta
dentífrica.
y luego lo engulló
y se llenó de cintas de primera comunión
de tortas de ciruela
de puestas de sol
de salidas de mar
de cetáceos varados a la orilla del mar
de fragatas en llamas
de bosques azotados por vendavales
de libélulas
de pequeñas explosiones atómicas
de cadáveres ametrallados en campos de batalla
Y eso que no era un animal fantástico dijo la hiena
con el hocico sumido en las tripas del orangután
y se sintió repleta de medallas y escarapelas
de ofrendas florales bandas de guerra y salvas de
cañonazos
de asonadas callejeras y cargas de caballería
de Estados de Sitio Toques de Queda y Leyes
Marciales
de mazmorras abarrotadas de presos políticos
de fusilamientos
de marchas nupciales interrumpidas a balazos
y eso que era vox populi un animal de mala entraña dijo
el gusano
royendo las entrañas podridas de la hiena
y entonces fue el Día del Juicio Final
y los cadáveres diseminados en campos de batalla
alzaron la cabeza se pusieron de pie
y estalló el Danubio Azul
y cada oveja tomó a su pareja
y se danzó hasta altas horas de la madrugada
hasta que el pueblo derribó a patadas las puertas de
Palacio
y una pálida dama desmayándose en los brazos de su
granadero, exclamó.
Es el siglo que muere, amor mío.