Hoy vi Joven y alocada en el Cine Plaza, y apenas salí del antiguo edificio que lo cobija, el rostro de Francia vino hacia mí, y nos recordé en su habitación: ambos sobre la alfombra, calentándonos junto al brasero…
¿Somos un puñado de memorias o de cerezas?
Ahora tomamos siesta en su pieza, y sobre el tragaluz comienzan a caer las primeras gotas de lluvia…
Remo con mis dedos, botecito alrededor de su ombligo.
Extasiados, navegamos en la fría noche de Talcarabia, con nuestras bicicletas fosforescentes.
II
Abril, siglo XXI. En una noche de lluvia y desconsuelo (o desamparo): el frío. La llamé de un teléfono público, frente a la Plaza de Armas. Jugué mis chances, y caluroso por un cigarro anoté: en 5 minutos más aparecerás. Son las 23:55. Estamos en otoño. La espero junto a la fuente de agua.
III
Me enamoro cuando llega en bicicleta y pedaleamos por la Diagonal, bajo la sombra de todos esos árboles que aún no han sido cortados. La cerveza adorna el cuerpo de ilusiones. La luna llena roja flota en el cieloscuro, pero nos miramos y nos vamos directos a un motel. Apenas entramos en la habitación compruebo, reflejados en los espejos, que nuestras siluetas calzan a la perfección. Entonces me bebí de sus ojos todas esas emociones y memorias subterráneas que la aquejaban…
IV
Acceder a ti es ser otro
Cerrar los ojos en la pista de baile
Ser intensos, por fin
V
Pasamos todo el día dentro de un saco de dormir, como en una crisálida, leyendo, en el edificio abandonado. Y sólo nos levantamos para ir al baño o buscar el resto de alguna comida tirada sobre la mesa. A través de las ventanas quebradas el sol quema nuestra piel, e ilumina el libro abierto que Francia deja a un lado, para estirarse y absorber todo el calor que recibe como una dorada planta.
VI
Nos vamos juntos, sentados en la micro 7, y miramos cómo anochece del otro lado del vidrio. Frente al Hospicio descendemos, y me baja los pantalones después de cruzar la calle. Somos jóvenes y hermosos, compramos + cervezas, y vamos creando nuestra propia mitología: noches en Talcarabia… noches de otoño en Talcarabia, caminando junto a Francia Jahnsen. La luna sigue llena, y las palabras borrachas quedan ardiendo sobre brasas de verdad.

Talca