Proyecto Patrimonio - 2026 | index |
Autores |











Arte en conflicto: El Movimiento de Artistas Populares (MAP)
(1982-1991)

Por Óscar Gilbonio Navarro / John Ángeles Cotillo
En "Violencia de Estado en el Perú: Del Conflicto Armado Interno (1980-2000) a la 'Generación de Bicentenario'”
Anouk Guiné, Mónica Cárdenas y Fabiola Escárzaga (Eds) (2024)

Tweet ... . . . . . . . . . . . . ::.:...:.:

La libertad artística, como manifestación de la libertad de expresión y pensamiento, es puesta en entredicho en el Perú, más aún en tiempos del Conflicto Armado Interno (CAI)[1]. Composiciones como Flor de retama[2], que adquirieron una dimensión distinta hasta convertirse en emblemáticas en vastos sectores populares, aún hoy cosechan odio y terruqueo[3] por parte de sectores conservadores en el Perú. Entre los difusores de estas composiciones se hallaban los miembros del Movimiento de Artistas Populares (MAP). Intentaremos reconstruir partiendo de un testimonio esencial, el origen de este movimiento y su posterior adhesión al Partido Comunista del Perú (PCP)-Sendero Luminoso (SL). El MAP desarrolló creaciones de “arte comprometido” en música, poesía, teatro, danza, pintura, etc., logrando presencia notable en los barrios populares que constituían su principal objetivo en tanto los círculos y espacios oficiales les eran cerrados. La investigación comprende una entrevista llevada a cabo en 2022 a uno de los fundadores del MAP, consulta de fuentes periodísticas —El Diario[4] — y reconocimiento de algunas creaciones de la época para coadyuvar a la comprensión de otras expresiones de la cultura y de las ideas surgidas durante el CAI.

El MAP surgió en Lima alrededor de 1982, si bien como iniciativa personal, se desarrolló bajo impulso de artistas mayoritariamente provincianos, quienes integraban las oleadas de migrantes que habían cambiado, para los años ochenta, la configuración de la capital (Matos Mar, 1984). Alcanzó presencia especial en los barrios populares de Comas, Canto Grande y la carretera central (al norte, noreste y este de Lima respectivamente). El fundador —quien prefirió mantenerse en reserva y llamaremos Alex—, joven proveniente del campo ayacuchano, influido por ideas de izquierda, heredero y continuador de una tradición de canción popular de su región[5], se propuso continuarla en un contexto en que se había iniciado el CAI precisamente en Ayacucho (1980), quedaban atrás doce años de gobierno militar (1968-1980) y América Latina contaba con experiencias musicales como la Canción Protesta Latinoamericana (Robayo, 2015), la Nueva Trova Cubana (Bautista, 2018), un gran repertorio musical- político de conflictos armados internos en Chile, Colombia y Argentina (Larios, 2019) y la violencia política, la recesión económica, y la polarización social/de clase impregnaban profundamente la producción musical (Bazo, 2017).

Ya en Lima, Alex promovió la formación del grupo “Estudiantina Alturas” con otros practicantes de la música, provenientes de la Escuela dirigida por Iván Catacora[6], donde los participantes recibían capacitación en diferentes talleres (guitarra, zampoñas, quena, danzas, etc.) que en las vacaciones escolares acogían a niños y jóvenes, motivados para demostrar su aprendizaje en una clausura que generalmente tenía lugar en la Cooperativa Santa Elisa, espacio altamente politizado por las organizaciones de izquierda de entonces.

Los talleres no solo estimulaban al practicante individual, sino que también daban a luz a grupos artísticos. Cuando el taller culminaba algunos jóvenes no se iban a su casa, sino que continuaban ensayando como grupo. En el caso de “Estudiantina Alturas” ya teníamos una orientación: nuestra preferencia era la música ayacuchana y donde íbamos nos pedían temas como Flor de retama, El hombre, Maíz, Ofrenda; canciones con un contenido social[7]. Esa práctica nos ha llevado a que seamos conocidos por el público, por las masas barriales y toda clase de sindicatos a nivel de Lima: obreros, médicos, empleados, etc. Nos invitaban y nos pedían que cantemos esos temas (Alex, 2022).

Con la destreza adquirida y para solventarse, Alex optó por llevar su arte a las calles del centro de la capital: el Jirón de la Unión, la Plaza San Martín e inmediaciones, acompañado de otros músicos, conformaba grupos de tres o cuatro personas: “Teníamos que salir a las calles y plazas para ganarnos el pan, vendíamos casetes”. El CAI se había iniciado el 17 de mayo de 1980 en Chuschi (Ayacucho) y Alex se preguntaba qué papel debían cumplir el arte y los artistas en la insurgencia en desarrollo. Años antes de la guerra, había leído lineamientos generales contenidos en el Foro de Yenán (Mao, 1942) y convino que el arte debería servir a educar, unir, elevar la conciencia de los trabajadores; por tanto, era necesario ir a los obreros, a los sindicatos. Entonces conoció al poeta popular José Valdivia Domínguez (Jovaldo), compartiendo inquietudes comunes. Jovaldo sería asesinado por efectivos de la marina de guerra en El Frontón el 19 de junio de 1986 cuando se encontraba prisionero. Se autodefinía como un trabajador de la cultura popular (Gilbonio, 2016).

Por aquel entonces surgieron varios grupos de música andina en Lima, consecuente con la tendencia de los provincianos de volcarse a la capital conservando y promoviendo su acervo cultural. “Comencé a interrelacionarme con muchos artistas, grupos de teatro, de danza, de música, pintores. Muchos simpatizaban y decían ¿qué hacemos? Entonces se presentaba la necesidad de organizarnos” (Alex, 2022). Es decir, aún no eran parte de la estructura orgánica partidaria, eran simpatizantes y practicaban la música —de protesta y con alto contenido social—; además, estaban dispuestos a organizarse para canalizar su actividad artística que se iba extendiendo a otras artes.

En la línea política general [del PCP-SL] no había orientaciones específicas para el arte. En el Foro de Yenán, sí. Comencé a estudiarlo. Me preguntaba si sería movimiento o un frente. Vi que los aparatos del Partido eran los organismos generados, por ejemplo el Movimiento Intelectual Popular. La idea era conformar un organismo de masas con el nombre de un movimiento. Más adelante podría ser un frente, algo más amplio (Alex, 2022).

Inicia con una aseveración respecto a la inexistencia de orientaciones del PCP- SL para el arte y la cultura, lo que se puede constatar en las Bases de Discusión para el I Congreso que comprende: I. Línea de la revolución democrática, II. Línea Militar, III. Línea de Construcción, IV. Línea de masas, V. Línea internacional (PCP, 1988). En ninguna de ellas se abordan tales asuntos. Esto lo reconoce el propio dirigente Abimael Guzmán, años más tarde y después de su detención (1992), en un escrito Sobre arte artesanía y cultura:

Al Partido se le debe comunicar y plantear para que el Comité Central defina la política partidaria específica en el arte y la cultura; combatir políticas propias de quienes se creen artistas comunistas y no informan lo que crean […] es el Partido que fija rumbo para que el arte sirva a la política y sea instrumento de la lucha de clases, esto puede sonar a “comisariato” como derechistamente otros han dicho, no estamos contra la creatividad, estamos porque la dirección del Partido dé rumbo (PCP, 1994).

Alex habla de las dificultades de definir el carácter del organismo que piensa constituir aunque intuye que se trata de un frente, el cual requiere orientaciones que lo guíen. El testimonio va a confirmar la existencia de un conjunto de artistas ávidos por disputar el espacio cultural (Robayo, 2015) y que encontraron en esta iniciativa la posibilidad de articular sus pretensiones:

Había gente de teatro, de danza, de música, pintores, escritores, poetas, etc. cada uno te pedía su especificación. Como recién estábamos empezando uno no sabía la historia del teatro, de la danza, etc. cómo para poder explicarles. Entonces, daba orientaciones generales sobre el arte: que debía servir como un instrumento de combate y servir al proceso, a la guerra; y los artistas deben dar un salto en organizarse; y se van armando nuevas formas de organización (Alex, 2022).

Habla de un movimiento creciente de artistas, de la limitación en cuanto a especificar orientaciones. Atestigua que las masas buscaban un vínculo con la organización armada y creían que a través de estos artistas podían lograrlo. Y lo logran en la medida que los artistas van a sostener vínculos con el PCP: “Las masas se nos acercaban y nos preguntaban por el proceso social: yo soy de Huancavelica, yo de Ayacucho, yo de tal otro lugar. ¿Cómo los encuentro? Hazme el contacto. Por ahí se hacía trabajo de masas. Por ahí se comenzaba a armar las escuelas[8]” (Alex, 2022). Cuando logran vínculo con el PCP surgen otros requerimientos:

Siempre consultábamos y exigíamos a los niveles superiores para que nos orienten. Pero [la respuesta] no llegaba. Lo general era combatir, movilizar y producir, pero en el caso del artista ¿qué era lo específico? ¿Por qué los abogados siguen ejerciendo?, ¿y los médicos? […] también. Y los artistas ¿por qué, no? Si se apuntaba a desarrollar el ejército, pero además el frente cultural […] ¿En qué momento hacías tu creación artística? Cuadros y dirigentes no han sabido resolver y conducir. En medio de combatir, movilizar y producir, teníamos que hacer, además, arte. Era demasiado recargado […] Se trataba de desarrollar el arte al servicio de la guerra popular. La guía: arte como arma de combate. Esa es nuestra arma […] Si es así, necesitas tiempo para hacer tus creaciones artísticas, ensayar. Eso era combatir para nosotros. Rige para las canciones, la danza, la poesía (Alex, 2022).

Combatir, movilizar y producir constituyen las tres tareas del Ejército Guerrillero Popular (las fuerzas armadas del PCP-SL), pero los artistas ¿cómo las debían cumplir? Era lógico que surgieran interrogantes a partir de la necesidad de una orientación que se solicita reiteradamente a los organismos partidarios, con vistas a la formación y desarrollo de un frente cultural. Pese al silencio, avanzaron con iniciativa:

Comienza como un comité organizador abierto el 84, algunos pensaban que el MAP era un movimiento generado del Partido y no es cierto, era un movimiento generado de masas[9] […] el 88-89 hay un desarrollo muy fuerte, de acuerdo al desarrollo de la guerra […] En un momento se iba a diferentes actividades en distintos lugares; habíamos crecido y teníamos artistas para todos los lados de Lima: norte, sur, este, oeste […] Así como las masas se incorporaban en los organismos del Partido, igualmente los artistas se incorporaban a este organismo de masas que es el MAP ¿Qué querían? Un cambio radical. Las masas se identificaban con eso y se organizaban. No solo se incorporaban artistas sino, mayormente, obreros, campesinos venidos de la sierra que vivían en barrios y barriadas, estudiantes. Había criterios de que no hacíamos trabajo de masas, porque las canteras no eran precisamente de artistas. Entonces luego se llevaban: “estos van para allá, para otro movimiento” (Alex, 2022).

Se percibe una compaginación del MAP con el propio desarrollo del proceso armado. El MAP, sin proponérselo, se había convertido en una versión visible y accesible del organismo clandestino al que los simpatizantes deseaban llegar. El arte conmueve, provoca e induce a la acción. El MAP era uno de los canales para la incorporación de nuevos miembros a la insurgencia, en su mayoría eran obreros, campesinos y estudiantes; y en menor grado los propios artistas. Paradójicamente el MAP es criticado de no hacer “trabajo de masas”, pero su trabajo era particular, porque actuaba en la subjetividad de las personas a quienes acercaba a la organización sin tener incidencia luego en los estamentos donde fuesen derivados.

La música jugó un papel importante (esto merece un estudio mayor), sobre todo la música en vivo interpretada en eventos: “En especial la Estudiantina Cordillerana que tenía una posición de clase definida” (Alex, 2022). Este grupo se llegó a convertir en uno de los más representativos del MAP. “Si era Primero de mayo teníamos que sacar fuerzas para asistir a todas las actividades que había en sindicatos, universidades, barrios, donde se necesitaba nuestra presencia. Tanto actividades partidarias como de masas […] Íbamos con un grupo de danza y uno de sikuris para rematar: para hacer participar a toda la población. Cuanto más organizados estuvimos podíamos llegar a más lugares” (Alex, 2022).

Señala dos tipos de actividades, aquellas promovidas por algún organismo del PCP-SL donde hacían una presencia más orgánica, y las que surgían de la propia población en barrios donde eran invitados y asistían como activistas, practicantes y difusores de un tipo especial de arte, un “arte de nuevo tipo”[10] como solía decirse entonces. Y nótese la importancia de la danza y canto colectivos que se efectivizan con los grupos de danza y los sikuris, en especial con estos, para “cerrar con broche de oro”[11] la participación en el evento.





“Estudiantina Cordillerana”, uno de los más activos grupos del MAP
(Foto extraída de https://www.youtube.com/watch?v=WtMQ7pvvhRY)


Respecto a los grupos artísticos del MAP, el crítico literario Javier Garvich anota:

[…] eran, virtualmente, la televisión oficiosa del PCP. En sus actuaciones se interpretaban las canciones que no se podían entonar en otra parte. Y se escenificaban situaciones que no podían verse en otro lugar. El hechizo de lo nunca visto, de lo novedoso encandiló a gran parte de los estudiantes de las universidades públicas y, en todo caso, dejó bastante perplejos a los habitantes de las zonas pobres de Lima que asistían a sus interpretaciones. La batería de actos culturales de fin de semana que los grupos del MAP realizaban eran simultáneamente entretenimiento, información, contrapropaganda y propaganda. Junto con El Diario (hasta su cierre definitivo y paso a la clandestinidad) fueron quienes difundieron, con un poco más de pedagogía, la versión del PCP sobre el Perú a las grandes masas del país (2004).

A modo de evaluación, Alex reflexiona sobre el MAP:

Ha cumplido un papel muy importante a nivel de propaganda. Abiertamente salíamos como artistas en todos los escenarios. Íbamos a Raucana, Carapongo[12], y dependiendo del público se cantaba temas, incluso más partidarios […] En teatro se hizo una obra sobre Tigres de papel [13], en danza se hacía ver cómo se desenvolvía el nuevo poder[14] […] El presidente Mao enseña que además de las armas —del ejército— debe haber un frente cultural. Tiene la tarea de elevar la conciencia, no solo de las masas obreras y campesinas sino de los cuadros, militantes, dirigentes, para elevar su nivel, potenciar su lucha y unir al conjunto para golpear como un solo puño al enemigo, las tres montañas[15] que decíamos en ese tiempo (Alex, 2022).

 


Tríptico en rojo, con letra de canciones y dibujo alusivo de artistas deleitando a la población y a los guerrilleros, posiblemente en un Comité Popular (Fuente: Alex).

El arte que practican no solo convoca a las masas, sino que cohesiona a los propios miembros de la organización. Se ciñe a los lineamientos de Mao, aunque “Si bien todos los artistas eran simpatizantes, todavía mantenían criterios distintos. Lo principal era combatir, y siendo una necesidad el frente cultural, si no lo hace el artista ¿quién lo va a hacer?” (Alex, 2022). De modo que se propusieron dar otro paso:

Planteamos un documento en una reunión[16], y lo elevamos. Nunca lo respondieron. Dijeron “están levantando banderas rojas contra banderas rojas”, pusieron a sus allegados y comenzaron a mandar a que cumplamos las cuatro formas de lucha[17]. Comenzaron a mandar al matadero. Y no es que nosotros no hiciéramos acciones, pero las hacíamos bien, con un buen reconocimiento del objetivo. No podían caer[18] los artistas porque eran públicos y con mayor razón había que cuidarlos (Alex, 2022).

Este párrafo es significativo porque introduce a los métodos de dirección, a la relación del partido con las masas, a la comprensión —o incomprensión— de la necesidad del frente cultural, al tratamiento correcto —o incorrecto— de las contradicciones en el seno del pueblo y a la conducción del proceso armado en las circunstancias a la vista donde se presentaban formas importantes de participación que no habían sido consideradas y que pasaron a ser desaprovechadas en su amplio potencial. Confirma, además, dentro de los términos marxistas, disposiciones de carácter ultraizquierdista[19] que, según fundamento de algunos exmilitantes, habrían configurado una línea causante de la derrota del PCP-SL (Fracción Proletaria en forja, 2015).

Si hasta entonces habían solicitado orientaciones para el trabajo artístico de modo verbal, esta vez plasman un documento de carácter orgánico, resultado de una reunión de miembros —incluso si fuesen de base— con acuerdos producto de debate. La frase “están levantando banderas rojas contra banderas rojas” significa que se están usando principios o lineamientos válidos, como los establecidos en el Foro de Yenán, pero con otros propósitos que entrañarían —supuestamente— una desviación de la “línea correcta” o “línea roja”. En otras palabras, sin haber establecido los puntos en disputa y llevado a cabo reuniones que permitan dilucidar en qué tienen razón los planteamientos y qué cosas pueden ir resolviéndose, se apresuran en calificar una posición contraria que aparentemente se viste con banderas rojas para lanzarse contra una dirección que encarna —esta sí, supuesta y verdaderamente— las banderas rojas. “Pusieron a sus allegados” a fin de garantizar el control orgánico con personas afines, de su entera confianza. Luego de esto vienen las nuevas directrices que para nada consideran las peticiones o incluso el proceso de las críticas, más bien van en sentido contrario: mandarles a desenvolver las cuatro formas de lucha como si se tratase de destacamentos locales o especiales del Ejército Guerrillero Popular. “Comenzaron a mandar al matadero”: propiciaron la detención y muerte a manos de las fuerzas represivas del estado de miembros de este germinal frente cultural.

Nuestro planteamiento quedó en nada. Se nos dijo que estábamos cuestionando a la dirección […] que nosotros habíamos aprendido a bailar con la música y ahora van a bailar con las balas. Pero nosotros sabíamos todo eso, lo habíamos hecho […] era una forma de medida que se estaba aplicando. Eso llevó a diluir el trabajo en los años 90-91 (Alex, 2022).

Se reunieron[20], debatieron y elevaron sus propuestas al organismo de dirección al cual estaban subordinados. Este respondió con una frase usada recurrentemente para acallar las críticas: “Están cuestionando a la dirección”, agregando una formulación de esencia militarista: “Ahora van a bailar con las balas”. ¿A dónde condujo todo esto? A “diluir el trabajo”.

El año 91 estaba en auge la campaña desenvuelta por el PCP-SL ¡Qué el Equilibrio Estratégico remezca más el país!, que tendía a forzar un incremento de las acciones militares, como expresión de una línea ultraizquierdista que si bien se manifestaba desde 1980 se empoderó con la muerte de Norah[21] (Fracción Proletaria en forja, 2016). Alex da cuenta de tal militarización, sin diferenciar el carácter de los organismos ni el trabajo que desenvolvían. “Antes nos mandaron a Zavala. Avanzamos un poco con él, pero cayó. Luego no había más. Me dijo ‘lo que yo había querido hacer lo has hecho tú’ y eso me motivó. No se dio más debate, sino que quedó en nuestra propia cabeza” (Alex, 2022). Se refiere a Víctor Zavala Cataño (Huamantanga, 1932- Lima, 2021), el creador del “Teatro Campesino” en el Perú y uno de los cuadros del PCP-SL más comprometidos con el trabajo artístico[22], autor de varios de los temas de “Estudiantina Cordillerana”[23]. Lo que este dirigente había deseado plasmar, lo había llevado a cabo un joven artista provinciano, quien concluye: “Si el MAP ahora no existe, no quiere decir que no sirvió. Algunos dicen ¿dónde están? Cumplió su papel en un momento. Lo mismo ‘Estudiantina Cordillerana’, se puede retomar, sí, pero no es igual, es otro momento[24]. Y los hombres tampoco están en las mismas condiciones”.

 

 

Publicación del MAP en El Diario con motivo del “Día de la Heroicidad”
(Fuente: El Diario, 1988a)

El Diario devino en un periódico de difusión de los postulados del PCP-SL y de propaganda de sus actividades en 1987[25]. En su sección cultural —que finalmente tomaría el nombre de “La cresta roja”— se registran diversas actividades, pronunciamientos, creaciones literarias, etc., —muchas de ellas vinculadas al MAP— cuya tónica es destacar el “arte de nuevo tipo” al servicio del movimiento insurgente y combatir “el arte decadente burgués” en defensa del statu quo, inseparable de la crítica al gobierno de turno (aprista) y a los “revisionistas” (políticos que fungen de izquierda, pero que se han asimilado al sistema). En un pronunciamiento de 1988 (con motivo del octavo aniversario del inicio de la insurgencia), el MAP suscribe:

El fascismo es un enemigo de la cultura y de la intelectualidad porque teme que el pueblo se desarrolle en el terreno ideológico y cultural, sabe que la cultura revolucionaria es para las masas un arma poderosa. Por eso el gobierno aprista coludido con el revisionismo y el oportunismo viene desarrollando una política cultural fascista orientada a destruir todo lo que se oponga a los intereses del Estado reaccionario. Esta se plasma en la represión y persecución de los artistas, intelectuales e instituciones culturales del pueblo, asalto y saqueo a las universidades y atentados contra la libertad de expresión, mientras apoya a la cultura de la burguesía, el imperialismo y la feudalidad organizando eventos fascistas corporativos como el CICLA, Raymillacta y otros (El Diario, 1988).

Así el MAP se pronunciaba sobre políticas, asuntos y eventos concernientes al arte y la cultura, y lo hacía en confrontación con el Estado. Denunciaba la persecución de artistas, la intervención a las universidades, la represión a medios de información[26], así como los eventos organizados por el Estado. Lo reiterará frente al III Festival y Encuentro Nacional Universitario y Juvenil de Folklore (FENUJF), efectuado por la Federación de Estudiantes del Perú —controlada por Patria Roja[27]— en coordinación con diversos organismos gubernamentales en 1988. El MAP difundió un volante entre los espectadores del último día del festival:

El problema nacional está aún por resolver, y no se puede concebir su solución al margen de la lucha de clases. Por eso levantar las consignas de “cultura nacional” o “identidad nacional” hoy día, en vez de revelar y explicar el abismo que separa las clases lo oculta a los ojos del pueblo […] La reacción se vale del arte tradicional que lleva el sello ideológico de la semifeudalidad para oponerse al arte verdaderamente popular; el arte que nuestro pueblo está creando en la lucha, un arte que sirve a los intereses del pueblo y en el que se concreta la relación recíproca y constante entre la experiencia del pasado y la experiencia del presente que es la lucha revolucionaria del proletariado y el pueblo peruanos por la conquista del poder político (El Diario, 1989).

Reproducimos la siguiente nota de El Diario (1989a) en su integridad, por ser muy representativa:

ASÍ CELEBRAN LAS MASAS SUS LUCHAS El pasado domingo 25 en el A.H.[28] Año Nuevo, las masas realizaron un acto cultural en el que se resaltó las luchas campesinas, el rol del campesinado como fuerza motriz principal de la revolución y se denunció el genocidio que realiza el gobierno aprista en el campo.
El evento contó con la participación de artistas populares, con cuya música y danzas revolucionarias y con la participación de las masas se desarrolló una verdadera fiesta popular mostrando el cumplimiento del planteamiento marxista de Vallejo de que “Todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él” y el pleno respaldo de las masas al arte que expresa sus legítimos intereses.
Lo anecdótico del acto fue la presentación del grupo revisionista “Sombras y voces del pueblo” (nombre muy expresivo) que totalmente vestidos de negro y sirviendo a los intereses del estado reaccionario hicieron un llamado a un acto de “afirmación por la vida y la paz”, organizado por ADEPAZ en el hotel Crillón, llamado que no tuvo acogida entre los asistentes.
Pasaron como simples sombras sin poder ocultar la luz.

Finalmente, respecto a la represión y persecución del Estado, Alex declara:

Los artistas populares que se han identificado con el camino, con la clase proletaria, con las masas, con el proceso social han sido perseguidos […] No faltaba el servicio de inteligencia para hacernos seguimiento […] en el diario: Ojo, Expreso el año 88 donde han salido una cantidad de artistas que hemos sido detenidos con el nombre de MAP todavía […] y otros que no han estado ligados al movimiento, por ejemplo, Nelly Munguía. Luego, en trabajos de combate han caído varios artistas, han entregado su vida. Han sido asesinados en el Callao por ejemplo dos […]
Y la persecución social no solo se da en que te meten preso, sino en que no han dado las condiciones para que los artistas expresen su arte. El Teatro Segura y el Municipal, eran solo para pitucos y artistas internacionales —en tiempo de Barrantes[29] hubo un poco de apertura—. Accedíamos a Santa Elisa y un teatro que está detrás del ex ministerio de Educación.

El 1° de setiembre de 1989 se produjo un atentado a la fábrica de Reactivos Nacionales (RENASA), en cuyas inmediaciones luego aparecieron los cuerpos de seis jóvenes acusados de ser partícipes. Todos tenían herida de bala en la cabeza y tres de ellos eran artistas populares. El MAP se pronunció denunciando el asesinato de Miguel Ángel Garresca, César Obregón y María Laura, detenidos en inmediaciones del ovalo de Caquetá y llevados luego a la fábrica para ser ejecutados extrajudicialmente: “Se ensañan con las masas desarmadas, obreros, estudiantes o artistas, como en este caso, también pidiendo capturar ‘Vivos o muertos’, como es el caso del dramaturgo Víctor Zavala Cataño” (El Diario, 1989b). Así de álgida era la situación entonces.


Conclusión

En los años 80 el arte y la literatura también fueron marcados por el CAI. No es casual que surgieran en la capital grupos de música subterránea, tropas de sikuris, grupos de música tradicional con distintos grados de politización. En ese contexto el Movimiento de Artistas Populares (MAP) se constituyó en un importante movimiento cultural. Surgió como una iniciativa de músicos populares que, tomando orientaciones del Foro de Yenán, lograron la articulación con otros que simpatizaban con la lucha insurgente de la década del 80 llegando a abarcar expresiones importantes como la música, el teatro, la danza, la pintura[30]. Se constituyó en una organización sembradora de arte y cultura de nuevo tipo, acudiendo a los barrios de Lima para elevar el nivel de conciencia política y el espíritu de lucha de la población y contactarse con masas que deseaban adherirse orgánicamente al movimiento. El MAP solicitó una orientación política del PCP-SL en cuanto Arte y Cultura sin obtenerla, lo cual mostraba la prioridad y dimensión que se otorgó a estos ámbitos, trascendentes dentro de los procesos sociales —armados o no—.

Varios de sus integrantes fueron perseguidos, apresados, asesinados[31]. Y su retraimiento en el año 91 estuvo además signado por disposiciones contraproducentes de carácter militarista. Pero ha dejado un legado que merece ser acogido y estudiado como una contribución al arte del pueblo y de vanguardia. Y una lección de cómo se debe de manejar la relación entre lo que el pueblo crea, y lo que una vanguardia debió manejar y no supo, por graves yerros ideológicos y políticos.

 

 

Notas

[1] Nos referimos a la confrontación armada entre las organizaciones subversivas —Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso (PCP-SL) y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA)— y el Estado peruano (1980-2000).

[2] Compuesta en 1969 por el profesor Ricardo Dolorier en homenaje a los huantinos mártires en la lucha por el derecho a la educación.

[3] Calificación de “terrorista” o “terruco” a una entidad, una persona o acción con el objeto de desvirtuarla, difamarla, aislarla y reprimirla.

[4] Periódico que solía cubrir luchas populares y publicar noticias y eventos referentes al CAI.

[5] Caracterizada porque “los eventos históricos locales fueron expresados en versos bilingües donde el autor, generalmente anónimo, funciona como cronista o transfigurador poeta, ubicándose, casi siempre y con claridad, en el polo popular de las confrontaciones” (Vergara, 2010).

[6] En 1978 fue unos de los fundadores del grupo musical “Alturas” y se mantuvo hasta 1983. Participó como docente en la Escuela Experimental de Folklore Alturas creada en 1982 por el mismo grupo.
https://grupo-alturas.com/pag-varias/comunicado

[7] El hombre fue creación de Ranulfo Fuentes en 1970, Ofrenda pertenece a Carlos Falconí (1982) y Maíz, a Carlos Huamán (1989). El hombre, junto a Flor de retama, aun siendo anteriores al CAI, se convirtieron en emblemáticas, en canciones-símbolo para identificar el proceso armado.

[8] Escuelas Populares de formación política.

[9] La CVR (2003: 37) y Luis Arce Borja (2009: 280) así lo suscriben, erróneamente.

[10] Un arte que refleje la propuesta revolucionaria y la nueva sociedad a la que se aspira.

[11] Terminar alguna cosa con éxito o con un hecho sobresaliente.

[12] Poblaciones al este de Lima.

[13] Mao Tse-tung había escrito en 1957: Todos los reaccionarios son tigres de papel.

[14] Se refiere a los Comités Populares, localidades donde el PCP-SL había logrado el control político.

[15] El imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad.

[16] Reiteraban a los niveles de dirección orientaciones para el trabajo artístico y cultural, pero proponían algunas ideas de como ir resolviendo, como prestar atención al estudio, la creación y el ensayo.

[17] Estas son: agitación y propaganda, sabotaje, aniquilamiento selectivo y combate guerrillero.

[18] Ser detenidos o muertos.

[19] El ultraizquierdismo es definido por Lenin como una “enfermedad infantil” (1920) y calificado por Mao como línea oportunista de “izquierda” (1956).

[20] Un organismo del PCP-SL se constituía por un número de 5 a 7 miembros en promedio y los acuerdos son por mayoría. Un organismo de masas puede sobrepasar tal número.

[21] Segunda dirigente en jerarquía del PCP-SL. Falleció cuando se desarrollaba el I Congreso (1988).

[22] Detenido en 1991.

[23] En un casete de 1986 se mencionan: “Compañera”, “El huanchaquito”, “Los eucaliptos”, “¿Cómo será pues?”, “Eso parece imposible”, lo que indica que, para ese año, ya Zavala coordinaba con el MAP (Estudiantina cordillerana, 1986).

[24] Se refiere a que no vivimos tiempos de lucha armada.

[25] Peralta rastrea su génesis desde la revista quincenal Marka (1996).

[26] Tanto El Diario como el semanario Cambio —afín al MRTA— fueron objeto de hostigamiento y de terrorismo de Estado, hasta su cierre definitivo.

[27] Partido surgido de una escisión de maoístas en la década de los 70 y que además controla la dirigencia del sindicato de profesores (SUTEP) y la Derrama Magisterial. Suele concertar con cada gobierno de turno.

[28] Asentamiento Humano.

[29] Alfonso Barrantes Lingán (Alcalde de la Municipalidad Metropolitana de Lima 1984-1986).

[30] Se recuerdan los retratos de los clásicos del marxismo y expresiones de luchas de masas, sobre todo en las paredes de las universidades nacionales, como en el comedor de Cangallo y la Cantuta.

[31] Como los jóvenes en la fábrica Renasa.

 

Bibliografía:

-Arce Borja, Luis, 2009. Memoria de una guerra - Perú 1980-2000.
https://www.academia.edu/12709710/memorias_de_una_guerra
-Bautista, Karen, 2018. La música protesta latinoamericana: la gran arma para la resistencia de los movimientos estudiantiles frente a la dictadura argentina de 1976. Trabajo de grado para optar por el título de Internacionalista y Politóloga, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.
-Bazo, Fabiola, 2017. “Desencuentros durante tiempos violentos: el Rock subterráneo y la ultra izquierda sanmarquina en los 80”, Memoria(s) (1): 213-231.
-Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), 2003. ‘Los actores armados’, Tomo II, Capítulo 2, Informe final de la CVR. Lima : CVR, 9 vols.
El Diario, 17 de Mayo de 1988. ‘MAP, Pronunciamiento, 8 años de Guerra Popular’.
_______, 19 de junio de 1988ª. ‘Movimiento de Artistas Populares’.
_______, 10 de mayo de 1989. ‘Actos culturales de repudio a festival de revisionistas’.
_______, 02 de julio de 1989a. ‘Así celebran las masas sus luchas’.
_______, 06 de setiembre de 1989b. ‘¡Asesinados eran jóvenes artistas!, Mantilla montó farsa en RENASA’.
-Fracción Proletaria en forja, 2015. Cuestiones políticas fundamentales. Disponible en:
https://www.mediafire.com/file/8sj87787qrmzgmk/Cuestiones_Politicas_Fundamentales
_______, 2016. Reconstruir el PCP. Disponible en:
https://www.mediafire.com/file/fh5lknpwb86jkrj/Reconstruir-El-PCP-Fraccion-
-Garvich, Javier, 2004. La televisión de la última guerrilla peruana: apuntes sobre los grupos teatrales del alzamiento armado en el Perú durante los años ochenta. Pachaticray: Testimonios y ensayos sobre la política y la cultura peruana de los ochenta: 184-202. Lima: San Marcos.
-Gilbonio, Oscar, 2016. Textos de combate. Ensayos sobre literatura y verdad histórica. Lima: Ave Fénix Ediciones.
-Larios, Katherine, 2019. La música más allá del sendero: Los principales cambios en el contenido político de la música tradicional ayacuchana después del Conflicto Armado Interno peruano. Curso de Investigación Académica. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
-Lenin, V.I. 1920. La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo. En Obras Escogidas, 1961. Tomo III. Moscú: Progreso (192-232).
-Matos Mar, José, 1984. Desborde popular y la crisis del Estado: El nuevo rostro del Perú en 1980. Lima: Instituto de Estudios Peruanos (IEP).
-PCP, 1988. Bases de Discusión. Disponible en:
http://www.pagina-libre.org/MPP-A/Textos/PCP1988/RevDemo.html
____, 1994. Unirse más bregando decididamente en luchar por un Acuerdo de Paz y sentar bases, defender y combatir. Inédito.
-Peralta, Víctor. 1996. Prensa, opinión pública y terrorismo en Perú (1980-1994). Sociología, Madrid: Universidad Complutense.
-Robayo, Miryam. 2015. “La canción social como expresión de inconformismo social y político en el siglo XX”, Calle 14 10 (16): 54-66.
-Tse-tung, Mao. 1942. Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Arte y Literatura. En Obras Escogidas de Mao Tse-tung, 1972 (2ª Ed). Tomo III. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras (67-98).
_______. 1956. Algunas experiencias en la historia de nuestro Partido. En Obras Escogidas de Mao Tse-tung, 1977. Tomo V. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras (352-358).
-Vergara, Abilio. 2010. La tierra que duele de Carlos Falconí. Cultura, música, violencia e identidad en Ayacucho. Ayacucho: Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSCH).

Otras fuentes:

Estudiantina Cordillerana. 1986. Documento sonoro Disponible en:
https://fenixperu-trilceur.blogspot.com/2011/06/estudiantina-cordillerana.html

Entrevista personal a Alex: 13/05/2022.

 

 

 

 

Este artículo es el primero del capítulo V: Lucha y resistir desde el arte y la cultura (siglos XX-XXI),
Parte 1: Música, teatro, danza, fotografía, cine, y artes plásticas entre 1982 y 1991.

 

Revisa el índice completo acá:
https://lapacarinadelsur.com/violencia-de-estado-en-el-peru


 

. .








Proyecto Patrimonio Año 2026
A Página Principal
 |  A Archivo de Autores |

www.letras.mysite.com: Página chilena al servicio de la cultura
dirigida por Luis Martinez Solorza.
e-mail: letras.s5.com@gmail.com
Arte en conflicto: El Movimiento de Artistas Populares (MAP) (1982-1991)
Por Óscar Gilbonio Navarro / John Ángeles Cotillo
En "Violencia de Estado en el Perú: Del Conflicto Armado Interno (1980-2000) a la 'Generación de Bicentenario'”
Anouk Guiné, Mónica Cárdenas y Fabiola Escárzaga (Eds) (2024)