Proyecto Patrimonio - 2026 | index |
Cristián Gómez Olivarez | Rodrigo Hidalgo | Autores |









Que escriban si pueden lo demás
Cristián Gómez Olivarez: El libro rojo. Editorial Aparte, 2023. 128 páginas.

Por Rodrigo Hidalgo
Publicado en LA KOMUNA, 21 de diciembre 2023

 

Tweet ... . . . . . . . . . . . . ::.:...:.:

Hay un libro rojo de Jung y uno de Mao. El de Jung es la imaginación activa, la confrontación voluntaria del consciente al inconsciente, el intento de un diccionario de símbolos para interpretar los sueños. El de Mao lleva el pensamiento marxista nacido proletario y alemán al campesinado semifeudal chino. Si hay un hilo u arco entre ambos libros, es la poesía la que puede develarlo. Gómez traza, de Jung a Mao, una órbita plagada de imágenes y símbolos sin desatender las injusticias sanguinarias del mundo en su paradójica búsqueda de justicia. Paisajes, referencias, circunstancias, hechos históricos, memorias íntimas, escenas domésticas, epifanías, la dictadura, el capitalismo, la debacle. En palabras de Silvia Goldman, en el libro rojo de Gómez “hay poemas que deben mirarse de modo horizontal y hacia lo largo, que están a la altura de los acontecimientos, que nacen como una bandada de estorninos, que planean y vuelan al ras, buscando entenderse y darse a entender ante el horror”.

 

 

Así, la poesía de Cristián Gómez me hace pensar en la de Andrés Andwanter, en la de Kurt Folch, en la de Camilo Brodsky. Esta es una apreciación subjetiva, por supuesto. También pienso en la “literrotura” de Alejandra del Río. Soy plenamente consciente de que estas filiaciones imaginarias podrían despertar la desazón y acaso hasta la molestia del autor, cuando no la de los otros escritores aludidos. Sin embargo, me amparo en el hecho de que al leer El libro rojo de Gómez, el lector se encontrará con versos y poemas que le hablan directo a esos interlocutores que son los poetas: “La historia de la poesía moderna es la historia de las libertades que los poetas se han tomado con la idea del yo”. Juego de espejos: ese yo, es tú. Recuerdo a Jung y vuelvo de nuevo a Gómez, que llama a apelar al inconsciente sólo cuando sea necesario. Hay un hablante que (se) interpela sin tregua, que se toma una confianza desafiante: dame un par de nombres propios para que el nombre científico de los robles guarde algún sustento y tenga una mínima relación con lo que estamos por definir. Juego de espejos al cuadrado: ese tú, es nosotros. Un coro en el que confluyen Rulfo, García Lorca, Gabriela Mistral, Allen Ginsberg, y un largo etcétera.

Gómez comienza, por ejemplo, invocando al poeta Andrés Morales, emblemático profesor de los Códices de Gómez Millas, para invitarlo a remontar el cauce de la historia o de los hechos, como quien es mandado a un mausoleo. El libro termina dedicándole a los poetas Carlos Cardani y Carlos Soto Román, “uno contra la escuela nominalista”, en lo que parece una abierta acusación, un mentís, a propósito de la relación entra la palabra y la realidad, donde los dos autores mencionados anteriormente, son artífices o cómplices de proponer la utopía de la transparencia universal. A Gómez le parece que ya no hay inconveniente para reclamar el derecho a decirlo todo.

Una poesía hecha de la meta-discusión lingüística, literaria y poética, ergo política, que junta memoria y circunstancia en un causeo salpimentado de sintaxis, acentos e idiomas. Poesía que es ante todo lenguaje y lengua de fiesta, que se regocija en su mitocondria para lanzarse en franca proclama “Contra el Estado de bienestar” y “Contra la presencia de elefantes en las cristalerías”, exigiendo que dejen de llenarse la boca con la realidad, que insiste en que decir es querer decir, y que remata: que escriban si pueden lo demás.

 

 

Un poema de EL LIBRO ROJO de Cristián Gómez Olivares

 

Extremely White People

Una profesora de lenguas clásicas recita a Kavafis
en su idioma original. Las ninfas del bosque
trabajan para la forestal Mininco. La casa cuesta 
lo mismo que financiar la colegiatura
de una prole que brilla por su ausencia. Las palabras
del opresor no pueden ser las mismas con las que nos
deseamos feliz cumpleaños cada vez que volvemos
a reunirnos. Una polera que diga. Esperando 
a los bárbaros es un poema que no podría
ser escuchado con mayor atención que en esta
fiesta: un ejemplo perfecto de la distancia
que separa a las palabras de la realidad.

Cómo te lo explico: cada uno de nosotros

tiene que elegir el ojo de la aguja
por el cual atravesará hacia el cielo.

Cada uno de nosotros

ha admirado la altura de estos árboles
sin admitir la belleza

de la hierba que crece a ras del piso.

Es ella la que tiene que lidiar
con las hormigas marchando en fila.

Es ella la que tiene que lidiar
con nuestros pasos que vienen

a segarla. A impedir que siga creciendo
porque entonces habría que utilizar

otro tipo de adjetivos. Sin embargo
aquí en el bosque los atentados incendiarios

suelen atribuírseles a los únicos
que sabrían vivir de él y así lo habían 

hecho hasta la llegada del cóndor y el huemul:
el escudo patrio deberían ser los camellos

encargados de la salvación de nuestras almas.

Los profesores reunidos en torno a una mesa
sobre la cual no se discute ninguna teoría literaria

sino un sinfín de recetas de cocina para combatir
la pobreza en el tercer mundo, el anhelado ahínco 
que demuestran las aspirantes a reina de la primavera

y el enconado empeño de las aves por volar, sí: 
el empeño de las aves por volar
completa el menú de las conversaciones.

En el intermedio algunos se rascan la cabeza.

Otros se desvisten para prestar más atención.
La gran mayoría disfruta el aire libre. Uno que otro
alza su copa para celebrar este momento.

Yo que no soy blanco escucho en silencio 
sus palabras.

 

 

___________________________________
Rodrigo Hidalgo Moscoso
 (Santiago, 1976). Periodista y profesor de lenguaje y comunicación, diplomado en crítica cultural y en edición profesional, y magíster en comunicación social (U. de Chile). Es director de Fundación Manoescrita, se dedica al fomento lector y dicta talleres literarios para públicos de todas las edades. Dirigió el Centro Cultural Manuel Rojas entre el 2010 y el 2015; fue coordinador del área de literatura de Balmaceda Arte Joven y director del sello editorial de dicha corporación (2005-2017); e integró el comité editorial de la revista La Calabaza del Diablo (1998-2004). Es autor de la novela Desafinan con el frío (La Calabaza del Diablo, 2013).

 

 

 

. .








Proyecto Patrimonio Año 2026
A Página Principal
 |  A Archivo Cristián Gómez Olivarez  | A Archivo Rodrigo Hidalgo  | A Archivo de Autores |

www.letras.mysite.com: Página chilena al servicio de la cultura
dirigida por Luis Martinez Solorza.
e-mail: letras.s5.com@gmail.com
Que escriban si pueden lo demás
Cristián Gómez Olivarez: El libro rojo. Editorial Aparte, 2023. 128 páginas.
Por Rodrigo Hidalgo
Publicado en LA KOMUNA, 21 de diciembre 2023