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M  U  R  A  L

César Vallejo, a sus colegas peruanos:
¡Déjenme trabajar, carajo!

Introducción, selección de textos y composición:
César Ángeles Loayza




 


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En cualquier campo, en la astrología o en el fútbol, o en el propio terreno de la discusión respecto a la legitimación simbólica dentro del canon, algunos poetas peruanos no pierden oportunidad de referirse negativamente a Vallejo (16 de marzo de 1892-15 de abril de 1938). A continuación, y a contracorriente de las autoritarias y macartistas  disposiciones del actual alcalde de lima, contra creativos murales cromáticos de artistas peruanos que intentan darle algún color a esta ciudad sin cielo (ni por dentro ni por fuera), y en plena celebración de un nuevo aniversario marZiano del poeta peruano, ofrezco este MURAL ANTIVALLEJO, con anticitas acerca de él y su poesía (las cuales, por cierto, podrán aún multiplicarse; por lo que este primer mural es una obra abierta, sin término a la vista: siempre habrá quienes lo nutran con sus ocurrencias irónicas y sátiras contra el poeta: la risita -no solo- limeña es un pozo sin fin).[1] Pienso que bien podría realizarse, en tonos grises, sobre cualquier prescindible pared de palacio de gobierno, la catedral, el palacio arzobispal de lima, el palacio municipal de lima o del club de la unión. Rancios edificios situados, todos ellos,  en la plaza de armas de lima la p.

La declaración de A.Cisneros se dio en una entrevista (2002) por la obtención del Premio Interamericano Gabriela Mistral otorgado por la OEA. Por su parte, J.Watanabe fue entrevistado a partir de la obtención del Premio Especial Casa de las Américas de Cuba por su antología de poesía El guardián del hielo (Bogotá: Editorial Norma, 2000). A J.Ortega lo escuché en un seminario que dio sobre España aparta de mí este cáliz (1937) hace un par de años, en la Universidad Católica del Perú. Allí dijo, entre otras sorprendentes apreciaciones, que este libro de Vallejo era una suerte de adelanto de la teología de la liberación: cosas de la descafeinada izquierda nativa, que no da pie con bola fuera de cierto esquema ideológico más bien reformista y social-cristiano. Como se podrá apreciar, un ensayo como César Vallejo y el humor conserva toda su pertinencia y relevancia a pesar de los años; lo que hay que agradecer a ilustres compatriotas como quienes aparecen citados a continuación. Habrá sido esta, entre otras premonitorias razones, la que llevó el autor de Trilce a decir que solo volvería al perú cuando no quedase piedra sobre piedra.

 

E.P.S. Huayco. Cojudos, 1980
Serigrafía sobre cartulina 11/18, 65 x 60 cm

Aries [21 de marzo al 20 de abril]: Marte, regente de su signo, sigue todavía en Piscis, provocándole soponcios y toda suerte de reacciones exageradas ante los hechos cotidianos. Tiene usted las lágrimas fáciles, la emotividad a flor de piel, y anda todo crispado. No es el momento de leer a Vallejo, que andaba como usted, sino a Neruda. 
HINOSTROZA, RODOLFO. “Horóscopo del 11 al 18 de enero de 2002”. Revista Etecé. Lima: 11 de enero de 2002, 64.


[…] creo que los poetas sufrientes se acabaron con Vallejo. A mí no me gusta ponerme en ese plan del poeta sufridor y desdichado. Ya basta. 
WATANABE, JOSÉ. “Con razón de poeta”. Entrevista de Víctor Coral. Revista Somos del diario El Comercio. Lima: 46-48.


Vallejo es un genio, pero tiene caídas de arquitecto descomunales. Es sumamente disparejo. Una porción de su poesía es un melodrama andino que me llega altamente. Yo no digo eso para hacerme el maldito.
[…] en el siglo XX, el único escritor que ha pasado las fronteras[,] que llegó a ser tenido como paradigma de nuestra lengua en muchas partes del mundo, fue Vallejo. No sé si la poesía de Vallejo tiene la misma importancia que su ejemplo, que es la posibilidad de ser grande a pesar de ser peruano.
CISNEROS, ANTONIO. “Crónica de un oso premiado”. Entrevista de  Raúl Cachay. Revista Somos del diario El Comercio. Lima: 07 de octubre del 2002, 48-49.


Da la impresión que, aparte de su desgarramiento histórico, esa imagen taciturna  que nos han legado se tornaba muy a menudo, entre trago y trago, en jocosa y atorrante. Por lo demás, el tímido y telúrico es, con frecuencia, un pícaro y su definitivo desapego por la fea costumbre de ganarse la vida, más que un sello del infame destino, parece una elección.
CISNEROS, ANTONIO. “Vallejo, otro Vallejo”. En su columna “A caballo regalado” de un diario local, y a propósito de la aparición del libro testimonial César Vallejo del Perú profundo y sacrificado (Jaime Campodónico / Editor), de Juan Domingo Córdoba Vargas. (Sin más datos disponibles).


-¿Es irremediablemente malo el futbolista peruano de hoy o hay otras razones para el fracaso?
-Hay un vallejismo tan lóbrego en el espíritu del peruano promedio que difícilmente podemos tener una selección [de futbol] “pura vida” y ganadora.
CONVERSACIÓN SOBRE EL FÚTBOL PERUANO entre Raúl Cachay, Tito Castro, Renato Cisneros, Mario Cortijo, Eloy Jáuregui y Mario Sifuentes. Suplemento El Dominical del diario El Comercio. Lima, 26 de mayo del 2002, 9.


El peruano o es un criollo con los pies en la tierra o es ese ser que está en las nubes con cara de volado. Las fotografías de César Vallejo son las culpables de vender la idea generalizada que se tiene del poeta peruano: flaco, pobre, enfermizo, despreocupado de los aspectos materiales, de mirar profundo e intensa vida interior. A diferencia de Pablo Neruda, chileno, por cierto, marketero, gordo y triunfador, la identidad peruana vía la imagen del poeta es la de una persona lánguida, resignada a su suerte, incomprendido, de destino doloroso. 
SÁNCHEZ LEÓN, ABELARDO. “La esquiva identidad del poeta peruano”. Suplemento El Dominical del diario El Comercio. Lima, 13 de octubre del 2002, 16-17


Vallejo parece haberse identificado más con el troskismo que con el comunismo, al menos durante la guerra civil española. Sospecho que fue por influencia del gran revolucionario ruso Víctor Serge, el único de la primera hora revolucionaria que Stalin no pudo asesinar. Su presencia en Francia dividió a las izquierdas, y quizá a través de la revista Sprit, de la izquierda cristiana, Vallejo se movió hacia un revolucionarismo puro [SIC], a un autoritarismo igualitario y evangélico. Digamos que en medio de la tragedia española, se quedó más solo.
ORTEGA, JULIO. “Vallejo: Religioso sin Dios”. Entrevista de Pedro Escribano en La República (sin más datos disponibles), a propósito de ganar el VIII Premio de Investigación Casa de América de Madrid en 1999.


Tú haces leer Trilce a un niño y este odiará a la poesía para siempre, pues no entenderá nada, sin embargo, le encuentran una y mil interpretaciones, cuando ni él mismo, de repente, sabía lo que escribía. Además, casi toda la poesía de Vallejo huele a muerto, y no creas que soy su enemigo, cómo voy a ser enemigo de un muerto. 
CRUZADO, LIZARDO (Trujillo, 1975, tres veces premio Poesía Juvenil del diario La Industria, de aquella ciudad).
Entrevista en Caretas. Lima, 4 de mayo de 1992: 66-67

 

GRAFITIS EN ROUGGE

Carta al diario El Comercio (Lima)
En el artículo ‘La esquiva identidad del poeta peruano (El Dominical, 13/10/02), Abelardo Sánchez León reflexiona sobre cierta desvalida imagen que usualmente recae sobre los poetas, más aún en nuestro país. Entre sus aciertos se cuela de contrabando, sin embargo, algunas ideas discutibles, como referir  al desgaire que la radical poética y política de Vallejo tenía ‘trazos andinos’. En verdad, la universal poesía de Vallejo, sobre todo la hecha en Europa, tiene más que  ‘trazos’, vasos sanguíneos revolucionarios y de filiación socialista. Contrastar la trillada ‘tristeza’ de nuestro mayor escritor, como se hace en el gorro periodístico del artículo, con la bicicleta de ‘Toño’ (Antonio) Cisneros es, en verdad, soslayar una vez más el humor y la ironía que operan poderosa y constructivamente en la poseía vallejiana. En realidad, más allá de ciertos lugares comunes propios e una crónica periodística, sería innovador y sanatorio debelar la presencia y función del humor y la ironía en la obra –e identidad– de nuestros mejores poetas, desde Eguren hasta nuestros días. Para empezar, ¿por qué no divulgar otros íconos fotográficos de Vallejo, como aquel donde sonríe brindando en una navidad en París, o aquel otro con saludo internacionalista en el Congreso Antifascista de Escritores en Valencia?
(César Ángeles Loayza. Suplemento Dominical de El Comercio: 20/10/2002:2)

Carta del peruanista italiano Antonio Melis sobre mi ensayo ‘Vallejo y el humor’ 
Querido amigo:
Recién ahora puedo contestar su cortés envío del trabajo sobre el humorismo en vallejo. Estuve un tiempo largo ausente de Italia, sin poder leer el correo electrónico. He leído con mucho interés su trabajo, que ilumina en forma acertada y puntual algunos rasgos de la obra vallejiana bastante descuidados por la crítica (con algunas excepciones, por ejemplo Xavier Abril). Comparto la mayoría de sus análisis textuales y solamente discrepo de una premisa que me parece bastante esquemática, o sea la que identifica el pesimismo con una actitud reaccionaria y el optimismo con una visión progresista. De todos modos, creo que vale la pena seguir trabajando en su hipótesis de lectura, a partir de la importancia que, sobre todo a partir de Poemas Humanos, adquiere la dialéctica. Deseándole todo lo mejor para su investigación y esperando tener un día la oportunidad de conversar estos temas de viva voz, reciba un saludo cordial.

Antonio Melis, 17 nov 2001

 

Otros grafitis recomendados:

  • C. Vallejo que estás en los cc.” (poema)

http://www.andes.missouri.edu/andes/Literatura/CAL_CVallejo.html

  • “SALUTACIÓN ANGÉLICA / Polémica sobre Vallejo ante la crítica”

http://intermezzotropical1.blogspot.com/2010/04/salutacion-angelica-polemica-sobre.html

 

 

[1] “Vallejo era peruano –le dije – ¿no le parece que podría estar enterrado en el Perú?”
Georgette esbozó una amarga sonrisa.
“¿Traerlo? ¿Para qué? Sería un motivo para que echasen discursos. No, yo creo que debe respetarse su destino, dejarlo reposar donde lo sorprendió la muerte, en cierto lugar, a una hora y un día. Vallejo murió en París porque no quiso quedarse en el Perú. Salió de aquí. Acepto que podría estar sepultado en Madrid. Allí vivió intensamente”.
Georgette movió la cabeza, con un gesto lleno de cansancio.
“Vallejo quería reposar en el cementerio de Montparnasse, pero cuando murió ya no había sitios disponibles. Le di la tumba de mi madre, en el cementerio de Mont Rouge, que queda a ocho cuadras del de Montparnasse”.
“Recuerdo que una vez le pregunté por qué no volvíamos al Perú. Yo tenía veintidós años. Era joven y quería viajar, conocer el mundo”, dijo Georgette.
“Vallejo se limitó a decir: “¿Sabes?… Esa risita de Lima. Eso fue todo. Ahora, quince años después de vivir en Lima, recién comprendo lo que quiso decirme. Y estoy plenamente de acuerdo con él”.
Georgette se encogió de hombros. “No quería regresar ni vivo ni muerto”, dijo.

(Entrevista de  Guillermo Thorndike a  Georgette de Vallejo. setiembre de 1966. Ver:
https://revistaanubis.wordpress.com/2013/04/18/georgette-de-vallejo-la-viuda-mas-triste-del-mundo)



 



 

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