Cuando lo visité a raíz del Premio Nacional, su casa se llenó de alumnos de liceos. Me contó asombrado que la mayoría de ellos, de sexto año de Humanidades, le decían: "Queremos datos de su vida para hacer un trabajo solicitado por sus profesores".
—"Si ustedes son del último año de humanidades y han leído mi obra, en ellas está, casi en totalidad"— les respondió.
Y ellos confesaron ingenuamente: "No hemos leído nada".
Era el año 1957.
* * *
Nos contó en esos días, con el rostro iluminado por esa sonrisa que no era frecuente en él, que había viajado a provincias a dar unas charlas en liceos. En uno de ellos se refirió a "Hijo de Ladrón", porque comprobó, en todas partes, que era la obra que la mayoría había leído y lo bombardeaban a preguntas.
Al final, uno de los alumnos le dijo. "¿Sabe señor? Aquí tenemos un compañero que se llama Manuel Rojas". En el acto se levantó un muchacho que con aparente timidez en los modales, pero con fuerza en la voz, le dijo con molestia: "Si, pero yo no soy hijo de ladrón".
Era un niño de doce años.

En Manuel Rojas:
Una vida amarga gozosamente vivida.
Por Olga Arratia.
Publicado en La Nación, 18 de marzo de 1973
http://www.letras.mysite.com/mroj220126.html
*
Hijo de ladrón (Fragmento de La herida)
[grabación sonora] :
(lectura de fragmentos por el autor) / Manuel Rojas.
Descarga
*
Fotografía superior: Manuel Rojas firmando autógrafos, hacia 1968/ Archivo del Escritor/
Colección: Biblioteca Nacional de Chile.